Londres y Ankara. El laboratorio británico que analizó la sustancia usada contra un exespía ruso en Inglaterra reconoció no tener pruebas de que ésta proceda de Rusia.

“Hemos sido capaces de identificar que se trata de Novichok, de identificar que era un agente neurotóxico de tipo militar”, afirmó el jefe del laboratorio militar de Porton Down, Gary Aitkenhead, en una entrevista con Sky News.

Pero “no hemos identificado su origen exacto”, agregó, precisando que el gobierno británico había utilizado “varias otras fuentes para llegar a sus conclusiones”.

Londres designó a Rusia como responsable del ataque perpetrado a principios de marzo en Salisbury, en el sur de Inglaterra, para envenenar con un agente neurotóxico a Sergei Skripal, un ex agente doble que trabajó para los servicios secretos británicos, y su hija Yulia.

Moscú niega estas acusaciones, que condujeron a la más grave crisis diplomática entre Este y Oeste desde la Guerra Fría y a la expulsión de unos 300 diplomáticos de una y otra parte.

“Nuestro trabajo es proporcionar pruebas científicas para identificar el agente neurotóxico en cuestión (...) pero no es trabajo nuestro decir dónde fue producido”, declaró Aitkenhead, del laboratorio de Porton Down.

Reunión de la OPAQ

El anuncio del laboratorio de Porton Down tuvo lugar un día antes de que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) se reúna en su sede de La Haya a petición de Rusia para aclarar la acusación en su contra.

Moscú dijo querer “presentar alegaciones de no respeto de la Convención por un Estado parte contra otro Estado parte en relación con el incidente de Salisbury”.

Denunciando una campaña contra su país, el presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó esperar que esta reunión sirva para atajar las acusaciones contra Moscú.

“Provoca sorpresa la velocidad con la que se lanzó una campaña antirrusa” tras el envenenamiento de Skripal, dijo Putin en Ankara, donde se encontraba. “Convocaremos una reunión de la OPAQ para estudiar esta situación (...) Espero que esto permita poner punto final”, agregó.

“Según expertos internacionales, tales substancias neuroparalizantes pueden ser fabricadas en una veintena de países del mundo”, aseguró Putin.

“Tenemos interés en una investigación completa y en que se autorice a Rusia a participar en esa investigación”.

El Reino Unido calificó la reunión de hoy como “táctica de distracción” de parte de Rusia.

Moscú señala al gobierno británico como posible autor del ataque en contra de Sergei Skripal y su hija con el objetivo de justificar un incremento en el presupuesto militar.

El caso no resuelto esconde varias interrogantes, una de ellas: ¿A quién benefició el ataque al exespía ruso?