El pasado sábado 8 de diciembre, a dos meses de haber sido elegido presidente de Venezuela por seis años más, Hugo Chávez reconoció que tenía que volver a ser operado porque los médicos le encontraron células cancerígenas malignas y por primera vez admitió que podía ser inhabilitado, por lo cual le pidió al país que si se realizan nuevas elecciones ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente, yo se los pido de corazón .

Esta situación abre la puerta a varios escenarios políticos que pueden darse en Venezuela en los próximos meses:

CHÁVEZ SE RECUPERA LUEGO DE LA OPERACIÓN

El mandatario regresa al país y asume la presidencia el 10 de enero de 2013 ante el poder legislativo por un lapso de seis años más. Si su salud se deteriora posteriormente y debe abandonar el cargo en los primeros cuatro años de gobierno, la Constitución venezolana establece que se procederá a realizar una nueva elección en un lapso de 30 días luego de declarada su falta absoluta. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente, asumirá las riendas del país el Vicepresidente de la República.

CHÁVEZ NO PUEDE ASUMIR POR PROBLEMAS DE SALUD

Ante este escenario la Constitución plantea en su artículo 233 que cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los 30 días siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo presidente se encargará de la Presidencia de la República el presidente de la Asamblea Nacional (Congreso) .

EL PRESIDENTE FALLECE PROXIMAMENTE

La Constitución establece que deberá asumir las riendas del país el Vicepresidente de la República hasta finalizar el actual período de gobierno. A partir del 10 de enero, y ante la ausencia de Chávez (el presidente electo) será el presidente de la Asamblea Nacional quien asuma el poder hasta que se realicen unas nuevas elecciones en un lapso de 30 días.

Vale la pena destacar que actualmente el presidente de la Asamblea Nacional es Diosdado Cabello, uno de los hombres de confianza del Presidente Chávez, pero el 5 de enero debe elegirse una nueva directiva de la Asamblea. Analistas opinan que Cabello repetirá en el cargo.

Expertos aclaran que el Consejo Nacional Electoral no estaría preparado para realizar elecciones presidenciales en un lapso de 30 días, y se requerirían por lo menos 90 días para volver a efectuar unos comicios. Esto coincidiría con el período de elecciones de la nueva directiva del poder electoral y retrasaría aún más todo el proceso.

El candidato del partido de gobierno para esas nuevas elecciones será Nicolás Maduro, actual Vicepresidente y Canciller de la República, según lo declaró el presidente Chávez antes de partir a operarse a Cuba, sin embargo, se señala que existen pugnas internas en el partido de gobierno, el PSUV, por las diferentes aspiraciones a asumir la silla presidencial.

ESCENARIO ECONÓMICO, NO MENOS COMPLICADO

La situación económica del país no es de holgura a pesar de que los precios del petróleo se mantienen cercanos a los 100 dólares por barril.

Las autoridades se debaten entre aplicar una devaluación de la moneda o postergarla. La percepción que tienen las bancas de inversión es que las medidas cambiarias serán postergadas.

El ministro de Finanzas, Jorge Giordani, es uno de los que apuesta por evitar la devaluación y seguir emitiendo deuda interna para poder contar con recursos para atender compromisos laborales en un país que tiene una nómina de 2.5 millones de empleados públicos. También requieren más bolívares para poder mantener un elevado gasto público en un escenario donde una nueva elección presidencial está en el tapete.

Otra parte del gabinete económico apuesta por devaluar y aumentar los recursos que se reciben a través de las exportaciones petroleras, pues aseguran que Pdvsa ya no puede sustentar la economía nacional. La realidad de la industria petrolera es que además de encargarse de sus labores medulares, tiene sobre sus hombros todo el gasto de los programas sociales de Chávez.

En el escenario también se asoman otras decisiones como una reforma fiscal, que podría implicar alzas tributarias que afecten a la mayoría de los venezolanos, sin embargo, ésta sería una medida de alto impacto en un país con una inflación anual que se prevé llegue a 22% al cierre del 2012.

La caída de la producción nacional y las limitaciones en la obtención de dividas es otra de las preocupaciones del gobierno, pues uno de los factores a los que más le temen las autoridades es a la escasez.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica