Nueva York. Cada vez más aislado tras la publicación de una investigación que lo señala de acoso sexual y la apertura de varios frentes judiciales, el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, se resiste a renunciar.

El gobernador demócrata ha negado haber hecho insinuaciones sexuales inapropiadas e insistió en que los hallazgos no reflejan los hechos. Pero mientras la presión política crecía, también lo hacía el potencial de cargos penales en su contra.

La fiscal federal de Nueva York, Letitia James, concluyó sus pesquisas -que no buscaban llegar a inculpar a Cuomo- con la publicación de un informe demoledor de 165 páginas que enumera once denuncias de mujeres que aseguran haber sido víctimas de gestos inapropiados o insinuaciones por parte del gobernador de 63 años.

El miércoles, tres procuradores de los condados de Westchester, Manhattan y Nassau, situados en el estado de Nueva York, informaron que esperan obtener todos los elementos útiles del informe para llevar a cabo sus propias investigaciones sobre delitos-

El fiscal del condado de Albany, capital de Nueva York, hizo un anuncio similar, al evocar una "investigación criminal en curso" por parte de sus servicios.

Asimismo, al menos 83 de los 150 miembros de la Asamblea estatal están a favor de iniciar un proceso de juicio político contra el gobernador demócrata por tercer mandato si no renuncia.