Beijing. El próximo 1 de octubre chino no será igual que los anteriores.

Por primera ocasión, el gobierno del presidente Xi Jinping mostrará a la sociedad su arsenal militar más innovador del que se tenga memoria, y lo hará durante un desfile militar.

Mientras que el desmantelamiento de armas nucleares de Estados Unidos y Rusia se encuentra ajustado por acuerdos bilaterales legalmente vinculantes, China busca ampliar su esfera de influencia y proteger sus ambiciones geopolíticas a través de su armamento nuclear.

Lo mismo ocurre en la esfera política europea: existe un enorme interés de dar seguimiento a los pasos que dan Estados Unidos y Rusia en materia nuclear pero sobre China no existe la misma presión.

China ha aumentado el número de armas nucleares durante la última década; de tener 145 en el 2006, en el 2017 ya tenía 270. En este año, la cifra alcanza el número de 290.

En el corto plazo se espera que China duplique su poder nuclear.

China ya ha alcanzado niveles increíbles de eficiencia y potencial de combate a través de su triada nuclear: fuerzas terrestres, aéreas y navales; su poder se nota también con estrategias intercontinentales y con su musculatura nuclear de misiles supersónicos y submarinos.

Por ejemplo, China presentó recientemente un conjunto de bombarderos pesados. Uno de ellos es el IBM Dongfeng-41 (css-x-20), versión análoga del Minuteman de Estados Unidos y del Topol-m ruso. Se trata de un misil balístico intercontinental chino de tres etapas propulsado por combustible sólido. Tiene un alcance estimado de 14,000-15,000 km y es capaz de lanzar sobre sus objetivos entre tres y 12 cabezas nucleares tipo MIRV simultáneamente.

Este misil sustituirá al Dongfeng-5a y Dongfeng-5b.Con este tipo de misiles, China podría fijar objetivos en suelo estadounidense.

Ataques cibernéticos y submarinos

La capacidad de mando y control chino y la triada nuclear nacional tendrían la posibilidad de dar una respuesta eficaz a un ataque nuclear anticipado o preventivo.

La eliminación de armamentos convencionales, la resistencia al contador de radiofrecuencia (RFC) y los ataques cibernéticos son de enorme importancia en la nueva estrategia de combate chino.

Otra de las áreas que ha desarrollado China ha sido la correspondiente a submarinos nucleares. Actualmente cuenta con cuatro equipado con armas nucleares Julang-2 (proyecto 094), cuyo alcance es de 7,200 km.

Para el año 2020, China está planificando construir un nuevo armamento que sería lanzado a través de submarinos (proyecto 096); se trata de misiles Julang 3, cuyas capacidades serán mucho más eficientes que los actuales.

De igual manera, China reforzará su fuerza aérea a través de bombarderos estratégicos pesados Hong-6. Será el próximo año cuando lance la versión de misiles Hong 20.

México, su opinión

Jorge Chabat, investigador en el departamento de Estudios del Pacífico de la Universidad de Guadalajara, comenta que “en el tema de las armas nucleares hay una vulnerabilidad mutua entre las potencias que las poseen, lo cual complica su uso.

“Es claro que Estados Unidos no ha encontrado una forma eficiente para lidiar con este desafío, y China constituye uno de los grandes rompecabezas para la política exterior estadunidense y, en general, del mundo occidental”, matiza el experto en temas de seguridad.

Sobre la influencia en el exterior, Chabat comenta que “el verdadero desafío de China a Estados Unidos y occidente es de largo plazo y proviene más de la creciente influencia que tiene China en varias regiones de Asia (sobre todo en el Asia-Pacífico), África e incluso América Latina a través de inversiones y proyectos de infraestructura”.

México ha tenido una tradición importante sobre el desarme nuclear. No es coincidencia que sea sede del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, integrado por 33 estados, mismos que firmaron el ampliamente conocido como Tratado de Tlatelolco (1969).

A este respecto, Jorge Chabat comenta a El Economista que “México debería pronunciarse al respecto (la escalada nuclear de China) y apoyar los intentos del gobierno de Estados Unidos para establecer un nuevo acuerdo de control de armas nucleares con Rusia y China”.

El tema sobre armamento nuclear ha quedado rebasado en la agenda mediática por el tema del cambio climático. No son temas que compitan entre ellos, deberían de complementarse.

Japón, su visión

Los principales centros de estudios en Asia han hecho notar sus preocupaciones sobre el reforzamiento del arsenal chino. Los expertos notan que, a pesar de que China asegura que sus protocolos en el uso de armamento nuclear se sustentan en los principios de no uso sino como posible respuesta a una agresión, sí notan su deseo de extender su zona de influencia en la región de Asia y el Pacífico. Uno de ellos es el Instituto Nacional de Estudios sobre Defensa, en Japón.

Mañana, segunda parte: EU al alcance de un botón.