Managua. El periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro, crítico del gobierno de Daniel Ortega, regresó el día de ayer a Managua de su exilio en Costa Rica, a donde se había trasladado con su familia en enero por amenazas, pese a considerar que aún no existen “garantías” para los opositores.

“Estoy regresando a mi patria después de casi 11 meses de exilio en Costa Rica, como ciudadano y periodista, para ejercer mis derechos constitucionales”, afirmó Chamorro, dueño y director del diario digital Confidencial, tras llegar al aeropuerto de Managua.

Chamorro, de 62 años, dijo que volvió consciente de los riesgos, dado que el país “no brinda ninguna garantía para que puedan retornar las decenas de miles de exiliados que se encuentran en Costa Rica”.

“En Nicaragua hay un estado de excepción de facto que ha complicado la libertad de prensa, expresión y la libertad de movilización”, indicó el periodista que también conducía dos programas en la televisión.

Chamorro había emigrado con su familia el pasado 20 de enero por “amenazas extremas” contra su integridad, según señaló, luego que el gobierno cerrara las oficinas del Confidencial.

Según dijo, demandará al gobierno la devolución de las ocupadas instalaciones del diario digital y el levantamiento de la censura de sus programas de televisión, que fueron cancelados en diciembre por denunciar y documentar la represión en las protestas antigubernamentales. No obstante, Chamorro continuó sus transmisiones por el canal virtual YouTube.

Las manifestaciones estallaron en abril del 2018 contra una reforma a la seguridad social, y se transformaron en un masivo pedido de renuncia a Ortega. La represión dejó 328 muertos y 88,000 exiliados, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y continúan las denuncias de detenciones arbitrarias de opositores.

“Me siento muy emocionado, especialmente porque voy a poder abrazar y besar a mi madre”, comentó Carlos Fernando Chamorro.