Washington. Al final de su carrera, Jeffrey Epstein enfrentó un ajuste de cuentas por sus fechorías cometidas durante muchos años. Sin embargo, al principio de su carrera y durante la etapa intermedia pudo evitar los esfuerzos de los fiscales y de víctimas de sus acciones debido a sus artimañas financieras y abusos sexuales.

El sábado, Jeffrey Epstein aparentemente decidió terminar con su vida en lugar de enfrentar las acusaciones.

La imagen de él colgado en su celda en una cárcel de Nueva York parece ser su escape macabro de una larga serie de evasiones. Gracias a sus trampas, Epstein fue un financiero millonario y un delincuente sexual acostumbrado a usar su avión privado y a organizar fiestas en Palm Beach, a las que acudían presidentes y plutócratas de su entorno.

Jeffrey Epstein tenía carisma y un don especial para los números y, según los que trabajaron con él, una mentalidad con la que siempre quería engañar. Epstein siempre actuó como si las reglas de la vida no se aplicaran a él.

Hace una década, evitó una larga pena de prisión después de que la policía y los fiscales acumularan una enorme cantidad de pruebas que lo mostraban como un maltratador de niñas que mantenía en su mansión de Palm Beach y en una isla caribeña.

Siempre lo defendieron los abogados más famosos del país y siempre se apoyaba en amistades poderosas de la política, los negocios y la academia.

Uno de sus primeros fraudes ocurrió en 1995, a través un fondo de pensiones creado por él. “Ese dinero habría sido mi verdadero retiro”, dijo Veriena Braune, una maestra jubilada de 91 años en Granbury, Texas, que invirtió todos sus ahorros, 112,000 dólares en los bonos de Epstein.

Steven Hoffenberg, socio de Epstein, que está en la cárcel por ese motivo, reconoció esta semana que Epstein fue el arquitecto de la estafa.

Abuso a menores de edad

La muerte de Epstein se produjo un día después de que la Corte revelara nuevos detalles sobre su presunto abuso sexual a niñas menores de edad.

En el 2017, Virginia Roberts Giuffe acusó a una mujer que supuestamente reclutaba a niñas menores de edad para Epstein.

En la demanda también acusó al exgobernador de Nuevo México Bill Richardson y al exlíder de la mayoría en el Senado George Mitchell, ambos demócratas.

Ambos lo niegan. Epstein socializó con Bill Clinton y Donald Trump. El sábado, el actual  presidente recordó la amistad entre Epstein y el expresidente, pero no dijo nada sobre de él mismo.

¿Existen videos? No se sabe.