Head hunters de diferentes firmas de consultoría en capital humano tienen distintas posturas sobre la reducción de sueldos en el gobierno federal planteada por el  presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.  

El domingo pasado el líder de Morena dio a conocer un plan de austeridad en el que se contempla la reducción de hasta más de la mitad de los sueldos de altos funcionarios, empezando por el suyo, de 270 mil pesos mensuales a 108. 

Francisco Ruíz Maza, director en México de la consultora Russell Reynolds explica en entrevista con Factor Capital Humano que con esta medida, a los profesionistas jóvenes, les resultará más difícil considerar la administración pública como una carrera profesional económicamente viable.

Impacto en la calidad del talento

“La reducción de sueldos tendrá impacto en la calidad del talento interesado en trabajar en el gobierno y los efectos podrían perdurar más allá de la próxima administración pública”, indicó.

El director de la consultora señaló que aún sin la reducción anunciada en los sueldos que paga el gobierno,  el sector privado siempre ha ofrecido mayores percepciones.

Russell Reynolds es una consultora especializada en temas de liderazgo y sucesión para la alta dirección y consejos de administración de origen estadounidense que lleva más de 20 años en el mercado mexicano.

Por su parte, Felipe Llaguno, socio director en México de la firma de reclutamiento de altos ejecutivos con sede principal en Tejas, Estados Unidos, Alder Koten, opina que antes de llevar a cabo estas reducciones de sueldo es necesario realizar un análisis comparativo de los sueldos en puestos similares en la administración pública y la iniciativa privada. “Nuestra postura es que deberían ser equivalentes en ambos sectores para atraer el mejor talento a puestos clave”.

Regresar algo a la sociedad

Llaguno señala que hay perfiles que podrían cubrir esos puestos con un sueldo más reducido. Se refiere a académicos, profesionistas retirados o ejecutivos que pueden lograr un retiro anticipado, “y cuya principal motivación no es el dinero, sino regresar algo a la sociedad". Se trata de personal “muy capaz, maduro y competitivo, que puede llegar a esas posiciones”. 

La propuesta de López Obrador “no suena mal”, sostiene el directivo de Alder Koten, Sin embargo, se debe poner claridad en los objetivos del puesto, “para evitar darle un sobresueldo a alguien que no tiene la capacidad comprobada”. Por ello, sugiere ofrecer bonos de éxito con base en resultados, “y no solamente por cumplir el año o la gestión”.

El recién nombrado director general para la oficina en México de la consultora de origen española de búsqueda de directivos y liderazgo Talengo, Íñigo Arizmendiarrieta, tiene una postura similar. El ejecutivo, que lleva más de quince años trabajando en el mercado mexicano, considera que el mayor atractivo de un trabajo en el gobierno es la reputación que genera un alto cargo, muy por encima del sueldo:

El impacto sería mayor en el sector privado

“Al nivel de altos funcionarios, no creo que estos recortes de sueldo vayan a suponer un impacto importante. En términos de reputación, un trabajo con grandes responsabilidades en el gobierno es atractivo. Muchos funcionarios están encantados de servir a su país. Para ellos, el hecho de que su remuneración sea menor, no suele ser un inconveniente”.  

En muchos muchos países, los empleos públicos tienen una gran ventaja sobre el sector privado: la estabilidad, comenta Arizmendiarrieta. Si una empresa privada, al contrario, redujera o congelara los sueldos de sus altos cargos, sufriría una fuga de talento y le resultaría más complicado llenar estas vacantes, señala el director general de Talengo.