La juventud es una etapa en donde se adquiere conocimiento académico, personal, laboral y también financiero. Durante estos años, muchos jóvenes comienzan a tomar sus propias decisiones relacionadas con el dinero y tienen mayor acercamiento con el mercado financiero a través de bancos, tarjetas y otros productos.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el país existen 30.7 millones de jóvenes que representan 24.6% del total de la población, de los cuales 19.4 millones tienen entre 20 y 29 años.

Estar en los 20 es una buena edad para empezar a forjar un buen camino financiero y al mismo tiempo aprender a tomar decisiones responsables sobre el dinero que permitan administrar eficazmente los recursos, crear su patrimonio, así como cambiar aquellos malos hábitos y conductas que entorpecen lograr una buena salud financiera que durará toda la vida.

Juan Pablo Rojas, Head of Product de la plataforma financiera Albo, señaló que los veinteañeros están en la etapa perfecta para generar buenos hábitos financieros que duren toda la vida, a la vez de ser disciplinados con su dinero, ambos fundamentales para tener una mejor conducta financiera.

Uno de los mayores errores financieros de los jóvenes en esta etapa, dijo, es que se dejan llevar por sus impulsos y no tienen un autocontrol al momento de comprar lo que repercute en sus finanzas en el presente y a futuro.

Más planes, menos tarjetazos

Ya sea que estés estudiando, concluyendo tus estudios o que apenas te incorpores al mercado laboral, un eje fundamental para tener una buena relación con tu bolsillo es no dejarse deslumbrar por el dinero que se empieza a ganar o tener, lo mejor es que uses ese dinero a tu favor y pienses en qué lo quieres utilizar.

El ejecutivo de Albo señaló que cuando los jóvenes ganan sus primeros salarios piensan en cómo se lo van a gastar, cuando en realidad deberían pensar qué objetivo quieren cumplir utilizando ese dinero.

Por ello, subrayó la importancia de tener objetivos o planes a corto o largo plazo, como comprarse un coche, estudiar en el extranjero o independizarse. Tener estos planes ayuda mucho a saber de cuánto dinero se debe disponer para poder realizarlos; por ejemplo en el caso de comprarse un coche deben pensar cuánto tiempo deben ahorrar para dar el enganche del auto que desean adquirir y después tener dinero para las mensualidades.

En ese sentido, el ejecutivo indicó que una herramienta fundamental para llevar un control de su dinero es a través del presupuesto, este registro sobre los ingresos y gastos permitirá que los jóvenes conozcan mejor sus entradas y salidas de dinero.

“El presupuesto no tiene que ser una tarea financiera llevar en un Excel cuánto dinero va a gastar por día es aprender a separar la cantidad que requiere para cada rubro. Crear categorías de los gastos que se tienen; hay rubros que son fijos como la renta o los servicios que los jóvenes deben aprender”, explicó en entrevista.

A decir del experto, otro error muy común es que muchos veinteañeros comienzan a usar tarjetas de crédito pero muchos desconocen cómo funcionan y la utilizan como si fuera una extensión de su cartera, sin pensar si cuentan con la capacidad de pago para enfrentar las compras adquiridas y el endeudamiento por gastar sin control. 

Por esto, Rojas señaló que no es mala idea que los jóvenes adquieran una tarjeta, siempre y cuando sepan cuál es su capacidad de pago y que planeen sus compras para evitar endeudarse más de lo que ganan o del dinero que tienen disponible.

En este punto, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) agregó que durante los 20 es buen momento para comenzar a construir el historial financiero con responsabilidad.

Destacó que muchos jóvenes olvidan que un préstamo no es dinero gratis, que se trata de un compromiso que tendrás que pagar con intereses en un plazo establecido y que de no cumplir con él, repercute a corto y largo plazo, ya que queda una mancha negativa, lo que puede afectar los planes que se tengan.

Para el ejecutivo de Albo, otro hábito que se debe desarrollar, o fortalecer si es que ya se tiene, es el del ahorro. Ahorrar es de vital importancia para lograr una vida independiente, lo aconsejable es apartar 10% del ingreso que recibes, ya sean los primeros trabajos, no importa que se empiece con 100 pesos, al final eso marca una diferencia y el inicio de una vida financiera saludable.

montserrat.galvan@eleconomista.mx