Antes de comenzar la etapa adulta las y los jóvenes tienen la ilusión de conseguir un empleo que les permita cumplir varios sueños y comprar, entre otros, un celular de última generación, ropa, videojuegos, o darse cualquier otro gusto.

El trabajo es el primer paso para obtener los primeros ingresos, pero al mismo tiempo la responsabilidad de saber administrarlos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADI) 96.3% de los jóvenes económicamente activos tienen algún empleo en México.

“Se tiene la idea de que cuando se es joven no existe alguna responsabilidad económica fuerte, es decir, que no debemos preocuparnos demasiado por la renta, las colegiaturas o los pagos de servicios (agua, luz, teléfono) por lo que pensamos que el dinero que ganamos es solo para gastarlo”, comentó la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Empezar desde cero

Antes de establecer tus planes a mediano y largo plazo es importante que establezcas ciertos factores que te permitirán sentar las bases para mantener unas finanzas sanas y así evitar gastos innecesarios o endeudamiento cuando inicies tu vida laboral. 

“(...) Al tener ese primer ingreso es momento de que se adopte el hábito de elaborar un presupuesto, éste servirá para darle un buen uso al dinero que recibes, ya sea semanal, quincenal o mensualmente. ¿Cómo hacerlo? Realizar un presupuesto es muy sencillo. Lo primero que se tiene que hacer es sumar todos los ingresos, a esa cantidad restar todos los gastos. El resultado de esta resta es la capacidad que tienes de ahorrar o de pagar en caso de adquirir un crédito”, detalló la comisión.

¿Cómo aprovechar los primeros ingresos que se reciben sin fallar en el intento? De acuerdo con la Condusef es importante detectar cinco elementos que permitirán aprovechar de la mejor manera los sueldos que se reciban: identificar gastos y necesidades; comenzar a ahorrar; plantearse metas; ser precavido y conocer sobre los productos financieros que existen en el mercado, como las tarjetas de crédito.

Respecto a identificar gastos y necesidades, destacó que antes de todo se debe identificar lo que en verdad hace falta y es necesario.

“Desde luego que la vestimenta es una parte importante, sin embargo, comprar esos tenis o accesorios de moda pueden darle un duro golpe a tu bolsillo. En este paso te será de gran utilidad el presupuesto. La cuestión de gastos puede ser muy sencilla, ya que no se tendrán demasiados al principio a menos que te comprometas con tarjetas”, agregó la dependencia.

Además, explicó que una alternativa de optimizar los recursos es mediante gastos inteligentes como un gasto académico o personal que le ayude en el futuro.

Ahorro, tema complicado

En tanto, el hábito del ahorro, mencionó que es uno de los hábitos más difíciles de lograr para los mexicanos, ya que no se adquiere desde una edad temprana, sin embargo, nunca es tarde para empezar.

“Una vez que se identifiques a dónde se va a destinar el sueldo y el porcentaje que puedes guardar, habrás comenzado y si eres constante te ayudará a tener cuentas sanas. Hay que recordar que se debe guardar los ahorros en algún instrumento que te genere un rendimiento”, agregó.

En lo que concierne al planteamiento de metas, la Condusef enfatizó que muchas de las metas que se generan en determinado periodo son cuantificables, sin importar que sean profesionales, académicas, personales o financieras.

“Esas metas son cuantificables, es decir, tienen un periodo para ser cumplidas y ese plazo puede ser corto, mediano o largo. Entre las metas más usuales se encuentra: pagarte otra carrera, viajar, comprar un automóvil, comenzar tu cuenta de ahorro, dar el enganche de una casa, etc.”, mencionó la Condusef.

Un tema importante que los jóvenes que inician su vida laboral deben tomar en cuenta es acerca de la oferta de productos financieros, donde la tarjeta de crédito y que es considerada como un arma de doble filo que, de no usarse de manera inteligente puede desfalcar tus finanzas.

“Uno de los productos financieros que más se ofrecen son las tarjetas de crédito y al tener un empleo se piensa que ya es momento de adquirir una. No es malo pensar en tramitar alguna, pero se debe tener en cuenta que es dinero  prestado y tendrás que pagarle al banco cada mes”, dijo la dependencia.

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