Hoy en día nos encontramos con publicidad en todos lados, vemos comerciales en la televisión, los escuchamos en el radio, nos llegan correos electrónicos o incluso cuando estamos revisando nuestras redes sociales en éstas aparecen anuncios.

¿Quién no ha visto los comerciales de las pastillas mágicas para bajar de peso, las máquinas que sin ningún esfuerzo le dejarán un cuerpazo, los utensilios de cocina maravillosos, las cremas o aparatos que prometen quitarle 20 años de encima? Todos estos productos son conocidos como productos milagro, y si bien pueden no dejarle un cuerpazo ni una cara de porcelana, lo que es seguro es que mermarán sus finanzas, pues en su mayoría representan gastos fuertes y que en ocasiones no dan los resultados esperados.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) destacó que los productos milagro pueden causar daños a la salud y a su patrimonio.

Un sondeo realizado por la procuraduría arrojó que 32% de las mujeres suele comprar productos milagro; de éstas 42% ha pagado por un porducto entre 100 y 300 pesos mientras que otro 40% ha desembolsado más de 800 pesos.

Informó que por lo anterior se han empleado varias campañas de corresponsabilidad en la protección de su salud y su economía. Añadió que para combatir la publicidad engañosa se han hecho sinergias con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, con la Secretaría de Salud (Cofepris), la Secretaría de Gobernación, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial y el Instituto Federal Electoral.

Sonia Sánchez-Escuer, especialista en finanzas personales, destacó que los seres humanos están prácticamente diseñados para creer en las cosas, motivo por el cual en muchas ocasiones se adquieren productos que prometen cambios magníficos, aunque la experiencia y la historia hayan confirmado incontables veces que las cosas no son como dicen.

La creencia no está mal, el problema es cuando nos aferramos a creer cosas a pesar de la evidencia , aseguró.

Por lo anterior es recomendable que se concentre más en la evidencia y no en lo que usted desea que suceda. La regla general es no comprar nada que promete realidades sin grandes esfuerzos, entre las que se destacan las pastillas para bajar de peso y los aparatos de ejercicio con resultados rápidos.

La especialista en finanzas personales afirmó que todas las promesas de cambiar una situación drásticamente de una forma indolora son para huir de ellas.

La mayoría de las veces todos estos productos se anuncian en la televisión y cuando observa los comerciales debe procurar distinguir la diferencia entre un producto útil y un producto milagro. Sánchez-Escuer aconsejó que si su producto no cumple con las características que le prometieron, exija que se hagan valer sus garantías.

Esto es importante porque en ocasiones le puede dar flojera solicitar la garantía; sin embargo, esto también afecta sus bolsillos.

Los productos por televisión son caros, no hay nada de menos de 600 pesos , afirmó.

Informó que la mayoría de las personas que tienen el sesgo de comprar productos milagro son personas que o vieron nacer la televisión o la han visto evolucionar. La gente más joven es completamente inmune porque casi no ve la televisión y están más enganchados a Internet.

Aconsejó que, para asegurarse de la compra que adquirirá, al momento de llamar aclare todas su dudas (cómo funciona, en qué se basa, qué lo diferencia de otros productos). Si no le pueden responder de forma clara, debe considerar declinar la compra.

La obesidad, ligada con el desperdicio de dinero

Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad afirman que 73% de los adultos y 35% de los niños y adolescentes tienen sobrepeso u obesidad; es decir, en total 60.6 millones de personas (52% de los mexicanos) sufren de esta condición.

Por lo anterior, y debido a la concientización que se está generando para que los mexicanos se preocupen por la salud de su cuerpo y su organismo, hay quienes se aprovechan de eso y sacan al mercado aparatos o medicamentos para bajar de peso, que prometen resultados extraordinarios sin necesidad de esfuerzo alguno, excepto el que hará su cartera para pagarlo.

Comúnmente, la publicidad de estos productos genera falsas expectativas, puesto que asegura que en muy poco tiempo obtendrá los resultados soñados. En algunos casos, la publicidad va mucho más lejos, pues compara los resultados que obtendría al utilizar los artículos que promocionan contra los que se obtendrían sin ellos. Ante ello, debe preguntarse si esas comparaciones son objetivas y si la publicidad de estos productos ofrece elementos suficientes para comprobar los resultados que ofrecen.

Por ello, la Profeco informó que si estaba a punto de comprar el producto que aparentemente le haría tener el cuerpo de sus sueños pero se dio cuenta de que su publicidad era engañosa, puede denunciarlo. Con esto conseguirá evitar que otros consumidores sean engañados. Cuando hay denuncias contra un proveedor de bienes o un prestador de servicios, la Profeco puede iniciar procedimientos y, si es el caso, imponerles sanciones de incluso hasta 6 millones de pesos.

Pero si ya tiene el aparato o los accesorios que se publicitaban como justo lo que necesitaba y resultó que no le dieron lo que le ofrecían, puede presentar una queja ante la Profeco. De esta forma, esta institución citará a los proveedores e iniciará un procedimiento mediante el cual buscará encontrar una solución satisfactoria a su inconformidad.

La actividad física lo ayuda más

La procuraduría Federal del Consumidor informó que se ha detectado que algunos productos también ofrecen mejorar el estado anímico o la salud mental. Al respecto, si bien es conocida la frase mente sana en cuerpo sano , tiene que saber que no por el uso de alguno de estos productos, necesariamente mejorará su salud.

Asistir regularmente al médico, hacer ejercicio físico y llevar una dieta correcta suelen ser suficientes para mantener su salud física y mental, no es necesario comprar productos revolucionarios o casi milagrosos.

Es muy común que productos, tales como tenis mágicos, le aseguren que con utilizarlos se pondrá en forma y modelará su cuerpo de forma sencilla. ¿Sabía que varios de estos productos no han logrado comprobar ante la Profeco la veracidad de su publicidad? Tampoco lo han hecho en otras partes del mundo. Recuerde que caminar y activarse físicamente puede traer beneficios a su salud y lo ayuda a quemar calorías.

La Profeco destacó que es muy común que, dentro de su publicidad, las empresas le aseguren que sus productos son los mejores, incluso le inviten a compararlos con otros semejantes. Debe tener mucho cuidado con este tipo de afirmaciones. Si utilizan frases como es lo mejor, garantizado o resultados deseados en poco tiempo y sin esfuerzos , piense que muy probablemente traten de engañarlo.

Lo más importante: no crea todo lo que prometen. La ingesta y quema de calorías está relacionada con el control de peso; sin embargo, estos aparatos no le aseguran la cantidad de calorías que quemaría al utilizarlos.

La Profeco concluyó que si quiere ser más saludable y tener una mejor apariencia física, lo mejor será incorporar la actividad física a sus rutinas diarias; por ejemplo, utilizar bicicleta en vez de automóvil de camino al trabajo, o preferir las escaleras a los elevadores. Si realiza estas actividades cotidianamente y además invita a quienes lo rodean a participar en ellas, no sólo mejorará su salud física, dará un gran ejemplo a su familia, se divertirá y promoverá una sana convivencia entre sus seres queridos.

Sugerencias que cuidan su bolsillo

Para que realmente realice compras inteligentes, especialistas le brindan algunos consejos para identificar un buen producto o blindarse de compras innecesarias:

  • Revise cuál es el precio total a pagar, por ejemplo, si hay gastos de envío adicionales o si aumenta el precio por pagos diferidos.
  • Infórmese si hay casos en que las características del producto hayan afectado la salud de los consumidores.
  • Asegúrese de que los estudios científicos o de otro tipo a los que hagan referencia sean verídicos para constatar la publicidad.
  • Disminuya su exposición a los infocomerciales.
  • Antes de comprar, aclare sus dudas sobre el producto.
  • Pregunte a especialistas que están fuera del telemarketing.
  • Asista a las tiendas físicas de estos productos.
  • Lea muy bien las garantías y las políticas de devolución.
  • Hay que tener claro qué resultados puede esperar, pero también ser consistente en su uso.
  • Tenga claras las expectativas que tiene sobre el artículo.

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