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Fintech y la inclusión financiera
De nada sirve tener acceso al crédito si las personas deben trasladarse largas distancias para pagarlo.
A finales del 2015, 42% de la población mayor de seis años no contaba con acceso a Internet según cifras del Inegi, mientras que la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2016 dice que 56% de la población no tiene una cuenta bancaria. ¿Cuál es la relación entre estos dos datos? ¿Cómo nos puede ayudar la tecnología a mejorar la administración financiera de las familias en México? La combinación de finanzas más innovación tecnológica es conocida como fintech que, poco a poco, en México busca generar nuevas y más eficientes maneras de incluir a esta población a los servicios financieros para administrar su dinero y, además, está creando la oportunidad de beneficiar a muchas personas y lograr cosas que anteriormente no hubiéramos imaginado.
La CNBV define inclusión financiera como el acceso y uso de servicios financieros formales bajo una regulación apropiada que garantice esquemas de protección al consumidor y promueva la educación financiera para mejorar las capacidades financieras de todos los segmentos de la población . Debe brindar métodos para que la población no sólo tenga acceso a un crédito a tasas convenientes, sino también a resguardar su dinero de manera segura, transferir a otras cuentas, obtener un rendimiento por su dinero y productos de seguros.
Las fintech son una tendencia a escala global de las empresas de nicho que quieren cambiar la forma como entendemos los servicios financieros utilizando la tecnología, buscando resolver retos que los bancos no han podido atender.
México es un país con más de 120 millones de personas, de las cuales 22% vive en zonas rurales donde pocas veces tienen acceso a una sucursal bancaria, por lo que la problemática reside, entre otras cosas, en la dispersión geográfica y la escasa infraestructura disponible. De nada sirve tener acceso al crédito si las personas deben trasladarse largas distancias que les toman hasta dos horas para pagarlo. Para esto, empresas como Compartamos han desarrollado tarjetas que pueden utilizarse en terminales en la tiendita de la esquina, de conveniencia o algunos bancos que cuentan con cajeros para depósitos en efectivo y cheques.
Un segundo tema es la asimetría de la información, por la que un banco debe conocerte para poderte prestar dinero, pero es difícil conocerte si no tienes acceso a sus servicios. Es por eso que empresas fintech, por ejemplo, Destácame han buscado clasificar a los clientes de manera diferente y así poderles dar una calificación de acuerdo con otras características, por ejemplo, qué tan puntuales son para pagar sus servicios como agua y luz.
Finalmente, se ofrecen apps, como Comunidad 4UNO, permitiéndole al empleador de trabajadoras del hogar depositarle su pago electrónicamente, además de ofrecerle diversas opciones de seguros; o BBVA Bancomer que ofrece la opción de mandar dinero a un teléfono celular y poder realizar un depósito o retirar en sus cajeros automáticos sin poner un pie en una sucursal bancaria.
Estos son sólo unos ejemplos de compañías que buscan incluir en el sistema financiero a millones de mexicanos, ofreciéndoles no sólo una cuenta bancaria, sino la opción de transferir dinero, obtener un seguro o realizar pagos de manera sencilla.
La autora es Product Owner-Scrum Anaquel de Fondos, Asset Management en BBVA Bancomer.