La pandemia trajo como consecuencia una mayor adopción en los medios electrónicos de pago, sin embargo, de acuerdo con expertos la demanda por las criptomonedas también tuvo una alta demanda en América Latina.

De acuerdo con Statista, a partir de la depreciación que han sufrido algunas monedas latinoamericanas, los consumidores ven en el dinero virtual una alternativa de resguardo del valor de sus ahorros.

El bitcoin es la moneda digital que cuenta con el uso más extendido en América Latina, a pesar de que en el mercado existen otras alternativas como ethereum, dash y litecoin.

En el caso de México no es la excepción y es que de acuerdo con Google Trends, en los últimos 90 días en México se ha incrementado el interés en el bitcoin, particularmente en los estados de Quintana Roo, Baja California, Querétaro, Jalisco y Nayarit.

En este sentido, Héctor Sosa, autor del blog Adiós a tu Jefe, detalló que la criptomoneda llegó para quedarse.

“No veo la forma en la que puedan sustituirla o que un nuevo competidor pueda hacerlo, porque es un protocolo que va evolucionando, al final de cuentas es software. El bitcoin de 2009 ya no se relaciona con el bitcoin que tenemos hoy, se han agregado casos de uso, mejoras y protocolos, se ha ido robusteciendo”, mencionó.

Mayor apertura financiera

Por su parte, Julio Chauvet, cofundador del Foro Inversiones, añadió las criptomonedas son un actor clave dentro del ecosistema de Finanzas Descentralizadas (DeFi, por su sigla en inglés), cuyo objetivo es superar al sistema financiero tradicional en los próximos años, ya que no requiere intermediarios para funcionar, ya que éstos se ejecutan sobre contratos inteligentes y brindan a los usuarios una mayor apertura financiera.

“Bitcoin no puede ser regulado, manipulado o censurado por los gobiernos, ese es su gran poder, que no lo pueden parar, porque es descentralizado, es público, democrático, cualquier persona puede comprarlo, venderlo, transferirlo o almacenarlo, no necesita el permiso de ningún gobierno, no requiere dar los datos de un usuario a una institución financiera, es una libertad muy grande la que da a las personas”, comentó.

Como ejemplo, Chauvet mencionó los casos de Venezuela y Argentina donde debido a sus problemas como la devaluación, han encontrado en el bitcoin una manera de preservar el valor de su dinero y lo ocupan de forma cotidiana incluso quienes no están familiarizados con esta criptomoneda.

“(...) Eventualmente esa adopción será global, estimamos que en un periodo de cinco años serán más personas las que van a realizar transacciones con bitcoins y otras criptomonedas”, añadió.

Por otro lado, de acuerdo con el sitio Coin ATM Radar, el uso de cajeros automáticos que operan con criptomonedas revela que Colombia es el país con la red más amplia con un total de 60. Panamá el segundo con 18; República Dominicana con 16 cajeros. En Argentina existen 13 criptocajeros mientras que en México cuenta en la actualidad con 10.

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