Guadalajara, Jal. Tras seis años y medio de litigio, el grupo de empresas que conforman el Guadalajara World Trade Center (WTC), que opera el recinto fiscalizado del aeropuerto internacional tapatío, está al mando de sus accionistas fundadores.

A partir del pasado viernes 25 de mayo, la Fiscalía General del estado realizó un operativo para que los empresarios, entre ellos, Aurelio López Rocha, Eugenio Pelayo López y Manuel de Jesús Chávez de la Torre retomaran el mando y con ello proteger el orden público y el interés social, además que con ello “se frene la fuga de recursos”.

“Varios factores determinantes aceleraron el proceso desde hace año y medio. Por una parte, el hecho de que quien se había venido ostentando como presidente de Consejo (Mario Humberto Torres Verdín) tiene una orden de aprehensión desde noviembre 8 del 2016 y un grupo de empresas tan claves y críticas, difícilmente se podrían mantener ajenas”, dijo a El Economista Aurelio López Rocha, accionista y fundador.

“Esto generó que un parte de los accionistas se sumaran al grupo fundador original, y desde junio del 2017 mediante una asamblea se acordó que se le destituyera y con esta destitución se genera un nuevo consejo”, detalló.

“Es nuestra responsabilidad ante aduanas y ante la comunidad importadora y exportadora que sus mercancías salgan sin ningún daño y completas; por otro lado, que a la autoridad se le paguen los impuestos correspondientes”, añadió.

De acuerdo con López Rocha, las empresas operan con normalidad y de forma “sana”, aunque se lleva a cabo una auditoría forense para detectar las áreas en las que la anterior administración haya cometido abusos como facturas de empresas fantasma y gastos legales extraordinarios, además que ya se pidió la intervención del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.

Reunión

Los accionistas fundadores, dijo López Rocha, se reunirán con la Asociación de Agentes Aduanales, el sindicato, representantes de las aerolíneas y sus principales clientes para garantizar que las actividades se desarrollen de manera normal.

El conflicto, subrayó, se generó tras el “abuso de confianza de Torres Verdín, quien fungía como secretario del Consejo de Administración y abogado de varios de los accionistas que aprovechando la información que poseía tomó el control de la compañía.

Torres Verdín permanece en calidad de prófugo de la justicia.

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