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Querétaro reporta pérdida de 14,000 empleos en el sector turístico
La delegación estatal de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo señala que abril fue el último mes en el que los negocios contaban con liquidez.

Foto EE: Archivo
Querétaro, Qro. El impacto económico de la pandemia por el Covid-19 lo han resentido en gran proporción las actividades que dependen del sector turismo, afectaciones que se traducen en negocios que mantienen las puertas cerradas y los que han comenzado a prescindir de trabajadores.
De acuerdo con un balance realizado por las corporaciones municipales de turismo, las 18 demarcaciones del estado de Querétaro reportan en suma la pérdida de aproximadamente 14,000 empleos, expuso el secretario de Turismo de la entidad, Hugo Burgos García.
En paralelo, ahondó, algunos empleadores han podido mantener sus plantillas laborales, continuando con el pago de nómina, incluso han llegado a diversos acuerdos o pactado el pago de salario mínimo durante la pandemia.
“Mi preocupación es que esto se alargue y ¿hasta dónde van a poder aguantar los empresarios?”, expuso.
En Querétaro, la secretaría estatal reporta 60,000 empleos que genera la actividad turística a nivel estatal, hasta antes de la contingencia sanitaria.
Los efectos de la pandemia y las medidas sanitarias para reducir los contagios han paralizado las actividades turísticas, afectando a los giros que dependen de esta rama productiva: restaurantero, hoteleros, comercio, servicios turísticos, entre otros, refirió Burgos García
En el sector turismo hay inquietud del proceso de reactivación que se llevará a cabo, ya que por el momento las autoridades sanitarias no han identificado cómo se gestarán estas etapas, dado que se ha ido aplazando la jornada de sana distancia, que inicialmente se delimitó al 30 de abril, pero que se amplió a un nuevo plazo previsto para el 30 de mayo.
Por tanto, entre las peticiones de los empresarios turísticos del estado se enlistan apoyos para cubrir el pago de energía eléctrica, entre otros, así como vertientes de promoción.
Apoyos para los trabajadores son otra de las demandas que han planteado el sector, debido a que en el caso de los meseros, su ingreso dependía de un sueldo base y de propinas.
Esquemas
A través de la Secretaría de Turismo del estado se trabaja en generar un esquema de promoción turística, con la finalidad de que una vez que se restablezca la dinámica habitual, se incentive la reactivación gradual del turismo.
Estas estrategias, dijo Hugo Burgos, se efectuarán en coordinación con el área de Comunicación Social del gobierno estatal, debido que anteriormente el recurso que se destinaba a promoción provenía de la recaudación estatal por el pago de impuesto de hospedaje, recurso que se verá mermado ante la caída en la ocupación hotelera.
El turismo es una de las principales actividades económicas de estado, que en el 2018 aportó cerca de 21.5% del PIB. Mientras en el mismo año, según la Secretaría de Desarrollo Sustentable, se contabilizó a 4,765 establecimientos de servicios turísticos: 549 establecimientos de hospedaje (15,871 habitaciones), 3,733 establecimientos de servicios de alimentos y bebidas, 303 agencias de viaje, 23 transportadoras turísticas, 32 arrendadoras de automóviles y 125 establecimientos de guías de turistas.
Panorama laboral
En marzo, cuando empezaban los efectos de la pandemia, en Querétaro se perdieron 3,807 empleos formales mensuales, de acuerdo con el IMSS.
Sin embargo, se prevé que el impacto en el mercado laboral será mayor durante abril; en el sector comercio, la delegación estatal de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo señala que abril fue el último mes en el que los negocios contaban con liquidez.
Para atender los efectos económicos de la pandemia, en el estado se lanzó el programa Querétaro Fuerte para acceder al apoyo de 4,000 pesos; el programa está dirigido para las personas que hayan pedido su fuente de ingresos en el periodo del 15 de marzo al 30 de abril.
El programa tiene una bolsa de 240 millones de pesos de recursos estatales, para dispersar en la población que perdió su empleo o fuente de ingresos, previendo abarcar a 60,000 personas.