El nuevo acuario de Mazatlán, Sinaloa, que se prevé que sea inaugurado a finales del 2020, es el primer proyecto turístico que se desarrolla en México bajo la modalidad de Asociación Público Privada (APP) y su proceso administrativo inició durante el sexenio pasado de la mano del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

El costo estimado de la obra es de 1,524.4 millones de pesos, monto del cual 40% será aportado por la Secretaría de Turismo federal y el Fondo Nacional de Infraestructura.

El resto de los recursos será del consorcio integrado por Abequ, Ocean Wise Conservation Association, Constructora Makro y Operadora Audax, quienes se adjudicaron la licitación realizada por el gobierno de Sinaloa para diseñar, construir, operar y mantener por 30 años el acuario (en el proceso fueron los únicos que entregaron propuestas técnicas y económicas).

El contrato se firmó el 31 de octubre del 2018 y, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019, las empresas invertirán este año unos 700.5 millones de pesos.

El viernes pasado, el secretario de Turismo, Miguel Torruco, acompañó al gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz, en la ceremonia de colocación de la primera piedra de las nuevas instalaciones que sustituirán al actual acuario que tiene 40 años de existencia.

Ahí, Torruco Marqués dijo que el proyecto “está en sintonía con la política emprendida por el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, consistente en crear atractivos turísticos ancla en cada uno de los estados para incrementar el turismo”, según un comunicado de prensa.

En febrero del 2018, el entonces director de Fonatur, Miguel Alonso Reyes, aseguró a El Economista que daban “todo su apoyo” a ese proyecto porque iba a generar una buena imagen al destino, nacional e internacionalmente, aunque no sería él quien lo coordinara, sino la autoridad estatal.

“Mazatlán se ha visto deteriorada en los últimos años a causa del crimen organizado y la difusión de notas rojas en los medios de comunicación masiva, por lo que es necesario mejorar y promover los diversos atractivos turísticos”, refirió.

Puede ser un ejemplo: Imexdi

En entrevista, el director del Instituto Mexicano de Desarrollo de Infraestructura (Imexdi), Edmundo Gamas, consideró que el acuario de Mazatlán puede convertirse en un “parteaguas” en el sector, porque se ha utilizado la Ley de Asociaciones Público Privadas que data del 2012 y que no se le ha dado la importancia que tiene, a pesar de contar con áreas de mejora.

“Se trata de un proyecto que ha cumplido los requerimientos de la Ley de Asociaciones Público Privadas y ya está en marcha. Será importante dar un seguimiento puntual de su desarrollo, que debe ser en total transparencia y puede marcar la pauta para su uso en los estados para crear infraestructura, ante la actual política de austeridad federal”, comentó.

Como lo plantea la ley, el gobierno de Sinaloa presentó una propuesta no solicitada para construir su nuevo acuario en Mazatlán, la cual fue avalada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público luego de cumplir con los diversos requisitos, lo que permitió que forme parte de la lista de atractivos para invertir que se promueve en la plataforma Proyectos México, bajo la tutela del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos.

Entre los documentos elaborados por el gobierno sinaloense está el de elegibilidad, que en su apartado de conclusiones de la versión publica señala: “Los resultados obtenidos en el presente informe permiten concluir que el nuevo acuario mazatlán es factible como un proyecto con todo el perfil y el potencial para ser desarrollado mediante una alianza estratégica entre el sector público y la participación de la iniciativa privada para el financiamiento, la construcción, implementación, puesta en marcha, operación, conservación y mantenimiento a largo plazo de este proyecto estratégico a través de un esquema de APP”.

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