Puebla, Pue. El presidente de la Asociación de Cerveceras de Puebla (Acerpue), Alberto Soto Fuentes, reportó que llevan más de un año de pérdidas debido al cierre de bares y la operación a 30% de aforo en restaurantes, ya que ese tipo de negocios son los principales compradores.  

Indicó que los efectos de la pandemia de Covid-19 continúan mermando las ventas a 50%, lo que ha traído recortes de 40% de 500 empleos que generan 35 marcas con la producción y distribución.

Destacó que, sin excepción, todos los pequeños empresarios cerveceros están casi parados al no tener canales de distribución en este momento, ya que también los restaurantes, que son los que más compran, limitaron los pedidos.

Desde el 2017, recordó, venían generando 10 millones de litros anuales, con un crecimiento promedio del 15%, cantidad que se perdió desde el 2020, aunado a que los contratos de proveeduría se debieron parar.

En este tenor, puntualizó que las materias primas: cebada, lúpulo y levadura son importadas de Estados Unidos, Alemania y Sudamérica, ya que en el territorio mexicano están acaparadas por las grandes empresas mediante agricultura por contrato.

Soto Fuentes destacó que estos productos se venían encareciendo desde hace tres años, lo que propició que el precio de la bebida por botella subiera 30 por ciento.

“El consumo promedio es de tres cervezas, por lo que quienes son clientes frecuentes saben que a pesar del alto costo que pagan, ya que cada botella cuesta entre 40 y 45 pesos, a cambio reciben un producto de calidad”, expuso.

Recuperación económica

El empresario ve complicado que haya una recuperación del sector en lo que resta del año, lo cual padecen todos los sectores productivos del país mientras no bajen de manera considerable los casos de Covid-19.

Insistió que les preocupa la contingencia sanitaria, porque no venden en tiendas de conveniencia o supermercados, debido a que es demasiada la exigencia en volumen y sino no tienen la capacidad para abastecer a todos, han preferido mejor a los restaurantes y bares.

No obstante, confió en que las autoridades tengan una mejor estrategia para hacer frente a la economía, porque en otros estados del país están abriendo los bares con aforo reducido y control de la venta de bebidas.  

estados@eleconomista.mx

kg