Monterrey, NL. Los gobiernos estatales y municipales enfrentan varios retos, entre ellos la liquidez y el recorte al Ramo 23 Provisiones Salariales y Económicas.

“Uno de los principales retos que enfrentan las entidades federativas es la liquidez (...) Vemos que cuando registran niveles financieros negativos tienen presiones por el lado del gasto y no tienen una recaudación alta, es cuando más se ajusta la liquidez”, explicó Roxana Muñoz, analista de Moody’s.

Consideró que hay entidades que tienen una mayor presión en su liquidez, debido a la deuda de corto plazo frente ingresos totales, como Baja California, Chihuahua, Sonora y Zacatecas.

Durante el Taller de Alternativas de Financiamiento Subnacional, la especialista indicó que, en los estados, los déficits financieros se van a encontrar entre 2 y 4% este año, ya que hay un crecimiento mayor en el gasto corriente y una menor proporción en el gasto de capital.

Por su parte, Ricardo Gallegos, director ejecutivo senior de Finanzas Públicas e Infraestructura de HR Ratings, afirmó que el recorte en los convenios del Ramo 23 representa un riesgo importante para las finanzas estatales.

El Ramo 23, dijo, tiene una disminución de 27.8%, comparado con el año pasado, por lo que “puede crear un nivel de presión fuerte en las finanzas estatales”. Ya no se presupuestó el Fondo para el Fortalecimiento Financiero ni el Fondo para el Fortalecimiento de la Infraestructura Estatal y Municipal, que fueron los más utilizados en el 2018.

El inconveniente, expuso el experto, es que existen gastos y proyectos en las entidades federativas que no pueden dejar de realizarse y que, al carecer de estos recursos, van a ejercer una presión sobre las finanzas estatales.

“En los 24 estados en que HR Ratings tiene calificaciones, ¿qué calificamos? Estado de México es de los que más recursos recibe, le sigue Ciudad de México, Michoacán, Veracruz, Chiapas, Oaxaca y Jalisco”, detalló.

“Pero si se compara cuánto del porcentaje del Ramo 23 corresponde a sus ingresos totales, se podría estimar que del Ramo 23 sea 5% de los ingresos totales, ahí vemos que Quintana Roo, Michoacán, Ciudad de México, Sonora, Morelos, Chiapas y Jalisco tienen esta condición; nos haría suponer que tendrían un reto importante”, enfatizó Ricardo Gallegos.

El problema para los estados es que si tienen proyectos de obra pública y no se puede acceder a los mencionados fondos, las autoridades van a tener que decidir si realizan la obra con ingresos públicos o mediante financiamiento, puntualizó.

Refinanciamiento

Asimismo, Roxana Muñoz prevé que para el 2019 las entidades tendrán una deuda moderada, “no vemos muchos estados que estén adquiriendo deudas nuevas, hemos visto que se lleva (la deuda) a refinanciamiento”.

Manuel Kinto, especialista de Fitch Ratings, acotó que la deuda total de estados y municipios alcanzó cerca de 600,000 millones de pesos al cierre del 2018.

Aseguró que sigue fluyendo el financiamiento, de hecho, “el año pasado se hizo contratación de deuda para estados y municipios por 200,000 millones de pesos, de ésta 72% se concentró en refinanciamiento”.

Lo anterior, aseveró, con el objetivo de buscar mejores condiciones crediticias, pues la sobretasa promedio en el 2018 fue de 0.80%, mientras que en el 2017 alcanzó un nivel de 1.15 por ciento.