Los resultados del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del 2019 confirman que las entidades federativas enfrentarán un panorama complicado este año ante las consecuencias económicas que derivarán de la contingencia sanitaria por el Covid-19.

Durante el año pasado, 18 estados registraron caídas en su ITAEE, que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, mientras de las 14 entidades con crecimientos, sólo tres superaron una tasa de 2.0% anual.

Los estados que resentirían más los efectos del coronavirus en su actividad económica, particularmente en los sectores de comercio (por el cierre de negocios no esenciales) y de manufactura (por el paro en las plantas de producción), serán en aquellos que mostraron las mayores caídas en su ITAEE durante el año pasado.

Así, las contracciones más pronunciadas se presentaron en Baja California Sur, con una variación anual de -7.7%, y en Tabasco, de -5.5 por ciento.

En el caso de Baja California Sur, que en los años 2017 y 2018 fue primer lugar nacional con tasas de crecimiento de doble dígito, su economía descendió en el 2019 debido principalmente al desplome de la construcción (33.1%), uno de los sectores más importantes de la entidad por su vinculación con el turismo.

La vulnerabilidad económica de Baja California Sur aumenta porque las primeras ramas en ser afectadas por medidas de distanciamiento social fueron servicios como hoteles, restaurantes, turísticos y otros recreativos, por ende, su caída de -7.7% el año pasado le deja una menor margen de maniobra para responder al coronavirus.

En Tabasco, la disminución de -5.5% en su actividad económica derivó de variaciones negativas en actividades primarias (-0.8%), manufactura (-0.1%), construcción (-1.1%) y minería (-13.3%); el escenario del estado empeora si se suma la baja en los precios del crudo, ya que más de la mitad de su PIB corresponde a minería petrolera.

Asimismo, los estados con retrocesos anuales en el ITAEE entre -1.1 y -3.2% fueron San Luis Potosí, Guerrero, Morelos, Chiapas, Estado de México, Campeche, Zacatecas y Oaxaca; mientras con tasas negativas inferiores a -1.0%, Nayarit, Quintana Roo, Ciudad de México, Guanajuato, Pueblas Aguascalientes, Sonora e Hidalgo.

Por estos resultados, a todas estas entidades se les avizora un horizonte desalentador por el Covid-19, con contracciones en su economía en el 2019 y con previsiones de que se desplome más en el 2020. Además, destaca que en este grupo están las dos economías más grandes de la República (la capital del país y el Estado de México), territorios del Bajío que fueron motores en el sexenio pasado (Guanajuato, Aguascalientes y San Luis Potosí) y el destino turístico con mayor derrama (Quintana Roo).

Los de arriba

Al otro extremo, las entidades que mostraron mayor dinamismo económico serán las que tengan más fortaleza para combatir los estragos de la pandemia.

En primera posición nacional se ubicó Tlaxcala, con un crecimiento anual de su ITAEE de 6.5% el año pasado, producto de incrementos de doble dígito en construcción (55.5%) y minería (18.4%), así como ascensos en actividades primarias (7.5%), manufactura (0.03%) y comercio (6.8 por ciento).

El segundo puesto fue para Colima, con 4.3%, teniendo al sector de la construcción como su principal motor (aumento de 40.1 por ciento). En tercer lugar se encontró Chihuahua, con una tasa de 2.0%, donde destacaron variaciones de doble dígito en construcción (16.8%) y en generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (11.9 por ciento).

Baja California y Nuevo León ascendieron en su actividad económica 1.9%, mientras Yucatán y Tamaulipas lo hicieron en 1.6%; otras entidades que superaron el umbral de 1.0% fueron Durango (1.2%), Sinaloa y Coahuila (cada uno con 1.1 por ciento).

Por su parte, Jalisco, Veracruz, Querétaro y Michoacán no lograron crecer arriba de 1.0%, por lo que también ostentan una fortaleza económica débil para combatir los efectos del Covid-19.

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