Si bien el Covid-19 agudizó la merma en la economía capitalina, la llegada de capital extranjero se erige como uno de los pilares de la actual administración de la Ciudad de México.

De acuerdo con el Inegi, la capital promedia una caída anual de 0.4% de su actividad económica entre el 2019 (Claudia Sheinbaum asumió como Jefa de Gobierno el 5 de diciembre del 2018) y el primer trimestre del 2020. En este periodo sólo registra un crecimiento de 0.05% en el último trimestre del año pasado.

En materia laboral, la entidad es la que registra la mayor pérdida de empleos asegurados en el IMSS (159,224) en el país entre el 2019 y agosto pasado.

No obstante, en Inversión Extranjera Directa (IED), la Secretaría de Economía reporta que la Ciudad de México se erige como el territorio con mayor captación (11,687 millones de dólares) entre el año pasado y el primer semestre del 2020.

Para el director del Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico, José Luis de la Cruz, las políticas públicas en materia económica y de desarrollo de la Ciudad de México han ido en sintonía con las presentadas a nivel nacional.

“Por ir en este mismo camino, la capital durante el año pasado no presentó un escenario de fortaleza económica y provocó que para este 2020, con la llegada de la pandemia, los problemas económicos se agudizaran (...) se necesita replantear el plan actual”, indicó.

Sin desestimar los esfuerzos y acciones que ha emprendido la mandataria, reiteró que no se han aprovechado las áreas de oportunidad que ofrece la urbe, como la convivencia de poderes públicos, tener a los mayores corporativos empresariales y financieros del país, así como el potencial educativo que ostenta.

Héctor Magaña Rodríguez, especialista del Tecnológico de Monterrey, calificó como positivo que para la construcción se hayan generado programas para impulsar el desarrollo de vivienda y de infraestructura pública (como el Cablebús).

“Aunque se debe buscar una mayor colaboración con el sector privado para que se puedan desarrollar más proyectos y éstos se traduzcan en mayores fuentes de empleo”, refirió.

Recalcó que los apoyos económicos, vía créditos, que se dieron a las mipymes para enfrentar la pandemia no fueron suficientes, debido a que “quizás los empresarios no tuvieron la capacidad para hacer frente al pago a proveedores o evitar el despido de sus empleados; sumado a que no se contempló el aplazamiento en el pago de las obligaciones fiscales”.

Logros empañados

Eufemia Basilio Morales, investigadora de la UNAM, señaló que los logros en la gestión de Sheinbaum Pardo se han visto empañados por el Covid-19, aunque reconoció que los proyectos prioritarios que se tenían antes de la contingencia se han mantenido.

“Son proyectos dirigidos principalmente al desarrollo de infraestructura pública y sustentable. Cabe destacar que no se frenaron los programas pilares de su gobierno, mecanismo integral para la capacitación laboral y el autoempleo, cuestión vital en estos tiempos de crisis”, dijo.

“También es criticable lo tarde que se actuó por parte de su gobierno al inicio de la pandemia, tomando decisiones a destiempo, como el evitar eventos masivos desde inicios de la cuarentena, o no ser más estricta con el uso del cubrebocas que debió ser obligatorio para mitigar la pandemia, el no hacer pruebas de detección masivas o con el permitir que ya se reabran gimnasios a pesar de seguir en semáforo naranja”, ahondó la especialista.

“Lo que nos ha quedado a deber su gestión, es la disminución de la violencia en la Ciudad de México”, puntualizó.

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