Monterrey, NL. Los consumidores que tienen contratos de autoabastecimiento de energía eléctrica por expirar, en Nuevo León, se enfrentan a la decisión de si permanecen o no bajo el esquema legado que hoy en día está en litigio u optar por migrar al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), indicó a El Economista, César Pérez Mireles, gerente Comercial de Energía Solario, empresa afiliada al Clúster Energético de Nuevo León.

Los contratos legados de suministro básico fueron asignados a los suministradores y a los generadores (de energía) durante la desagregación de una empresa verticalmente integrada (como CFE). Su objetivo era proteger a los usuarios finales de los riesgos derivados de un mercado de energía de corto plazo, indica una nota de la Secretaría de Energía (Sener).

Para las empresas industriales y comerciales existen alternativas para mantener o incluso mejorar los ahorros que ya tenían dentro de la figura del autoabastecimiento, eliminando cualquier tipo de subsidio y las complicaciones regulatorias, lo que ayuda a minimizar la incertidumbre en el control del costo de la energía, indicó Pérez Mireles.

Sin embargo, recomendó realizar un análisis exhaustivo de las características de los sitios de consumo y del modo en que se utilice la energía en las instalaciones, “ya que cada consumidor es diferente en su patrón de consumo y cada uno tiene que analizarse de acuerdo con sus condiciones de flexibilidad para obtener una propuesta que minimice los riesgos y maximice los ahorros”, explicó el directivo.

Energía Solario, es una de 41 empresas que operan como Suministradores de Servicios Calificados, que participa en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), según los datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), al 30 de abril del 2021.

Los Suministradores de Servicios Calificados (SSC) son proveedores de servicios de comercialización de energía eléctrica para Usuarios Calificados (empresas con un centro de carga con una demanda contratada con CFE igual o mayor a un megawatt). Estas empresas (SSC) pueden conectar a los Generadores con los Usuarios y celebrar contratos de cobertura como representantes de los Usuarios Calificados.

Transparencia

El directivo de Energía Solario aseguró que a los contratos del MEM no les afectan los cambios regulatorios recientes y pueden encontrar opciones con plazos de hasta tres años, con niveles de ahorro similares al esquema de autoabastecimiento de hasta doble dígito.

Tienen la ventaja de que hay transparencia en el acuerdo de precios de productos como energía y potencia entre el consumidor y suministrador, además del resto de costos regulados. No hay subsidios ni cargos adicionales en las facturas.

A diferencia del autoabastecimiento, ya no hay necesidad de recibir más de una factura de energía de diferentes proveedores en el punto de consumo, el Suministrador de Servicios Calificado ahora es el único enlace entre el consumidor y el mercado, destacó.

“Lo relevante del MEM es que el consumidor también tiene la opción de invertir u obtener financiamiento para incorporar centrales de generación de menos de 500 kilowatts (KW), aprovechando techos sin utilizar espacios en patios o estacionamientos dentro de la ubicación de centros de consumo o terrenos subutilizados en cualquier parte del territorio nacional”, puntualizó Pérez Mireles.

La empresa regiomontana Energía Solario está captando nuevas empresas que dejan el autoabastecimiento para migrar al MEM. Actualmente suministra energía a compañías del Valle de México, Querétaro, Guadalajara, Saltillo y Monterrey, además, opera parques solares mediante su filial Viva el Sol.

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