Monterrey, NL. Para el Clúster Energético de Nuevo León es necesario que el gobierno federal otorgue incentivos fiscales y tenga medidas contundentes para la inversión, debido a que el sector enfrenta varios retos, como la falta de una política energética clara, la baja en los precios de las gasolinas y el coronavirus. 

Amado Villarreal, director del clúster comentó a El Economista que una característica distintiva del sector de energía comparado con otros sectores como el automotriz, es que éste es un bien de lujo, en cambio el energético es menos volátil y hay cierta resistencia a tener caídas. 

“Sin embargo, la actividad económica  del sector va bajando paulatinamente; tenemos contacto con las empresas, donde hay prioridad por conservar las fuentes de empleo, sin embargo, hay estimaciones de caídas en ingresos que oscilan entre 20 y 30% para los próximos dos meses en todo el sector de bienes y servicios”, explicó el directivo. 

El sector energético de Nuevo León, comprende hidrocarburos, energía eléctrica y energías limpias, dijo, y está aguantando para mantener las fuentes de empleo. 

Pero se necesita que el gobierno establezca medidas claras como en otros países donde se está inyectando liquidez a los mercados, se están otorgando créditos y apoyos a las personas con seguro del empleo, vales de despensa temporales mientras permanece la contingencia por el coronavirus. 

Entre los principales sectores manufactureros de Nuevo León, está la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica, con 6.5% del total de las manufacturas, según datos de la Secretaría de Economía y Trabajo de Nuevo León. 

Una vez que pase la pandemia el mercado se va a volver a acomodar, pero las empresas globales se llevarán su plan de inversión a donde les sea factible o más rentable, ya que cuentan con alternativas, en cambio las empresas locales no tienen esa posibilidad. 

En una reciente reunión con los socios del clúster, se mencionó la necesidad de crear un modelo de negocio para que el sector privado realice infraestructura pública en transmisión de energía, que es algo que debería hacer la Comisión Federal de Electricidad (CFE). 

Consideró que a las empresas globales les queda muy claro que no hay un marco jurídico propicio para invertir y se van a otro lado. 

“Lo que pasó con la cervecera de Mexicali manda una señal muy negativa que preocupa por la política poco clara de incentivos (fiscales) para evitar que se cierren las fuentes de empleo, solo a través del sector privado se están estableciendo medidas para cuidar el empleo de los trabajadores”, a pesar de la caída en ingresos, apuntó. 

Gasolinas 

En marzo, dijo, hubo una caída de 20% en el precio de las gasolinas, asociado a una menor actividad económica, así como la baja en el precio del petróleo, “de hecho ahorita pesa más el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, que el precio de la gasolina”, aseguró. 

Por ello, hay un área de oportunidad para incentivar la actividad económica, reduciendo los impuestos federales que se aplican a los energéticos. 

Según datos de la Comisión Reguladora de Energía, la gasolina regular cuesta alrededor de 15.50 pesos por litro y la Premium cuesta 16.55 a 17.54 pesos por litro en el municipio de Monterrey. 

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