A pesar de que la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE) no ha tenido una reunión de trabajo con el próximo gobierno, ambos coinciden en un objetivo: mejorar el bienestar de la población en la región del sur-sureste del país.

“Hay una visión muy importante porque al final las prioridades del sur-sureste del nuevo presidente y de su gobierno son muy claras, coinciden en lo fundamental con las Zonas Económicas Especiales (ZEE); hay algunos temas pendientes que se pueden perfeccionar”, dijo a El Economista Gerardo Gutiérrez Candiani, titular de la AFDZEE.

Es importante, puntualizó, saber qué pretende la próxima administración para el sur-sureste y, principalmente, para las ZEE, es decir, el gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador (AMLO) definirá si prefiere ampliar el proyecto.

“Es un proyecto muy social, un proyecto que va a lo más profundo de las necesidades que tiene el sur-sureste, que es abatir la pobreza, generar empleo digno, crear oportunidades; es un proyecto de inclusión tanto de las regiones como de las personas, que va con el mismo espíritu que ha manifestado el nuevo presidente de la República. Hay una gran coincidencia y hay que trabajar para que esas coincidencias se potencialicen”, señaló el funcionario.

Otro punto importante que se deberá trabajar con el equipo de López Obrador, mencionó Gutiérrez Candiani, es cómo pretenden transitar con la propuesta de la zona franca en la frontera norte del país, “es muy importante que cohabiten estos dos temas y no haya competencia, sino al revés, que se complementen”.

En el Proyecto de Nación 2018-2024 de la siguiente administración federal se considera la Zona Estratégica Norte (franja fronteriza), donde se reduciría a 20% el Impuesto sobre la Renta a empresas y a 8% el Impuesto al Valor Agregado, a fin de competir con los estados del sur de la Unión Americana.

En dicho plan sexenal destacan propuestas en materia de infraestructura con visión de desarrollo regional, especialmente en el sur-sureste, como el Tren Turístico Transpeninsular (de Cancún a Palenque —inversión total de 64,900 millones de pesos—); incrementar la productividad hídrica; la mejora hidráulica hacia la autosuficiencia alimentaria, cuyo fundamento principal es apoyar al sector agrícola; el aseguramiento de la disponibilidad de agua potable; la construcción, modernización y conservación carretera.

Así como el corredor Transístmico para el desarrollo integral del istmo de Tehuantepec y la ampliación de cobertura de banda ancha para las zonas marginadas.

Recuento

La Ley Federal de Zonas Económicas Especiales (LFZEE), publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de junio del 2016, señala que el objetivo del proyecto es “impulsar el crecimiento económico sostenible que, entre otros fines, reduzca la pobreza, permita la provisión de servicios básicos y expanda las oportunidades para vidas saludables y productivas, en las regiones del país que tengan mayores rezagos en desarrollo social, a través del fomento de la inversión, la productividad, la competitividad, el empleo y una mejor distribución del ingreso entre la población”.

Después de la publicación del marco jurídico, se promovieron leyes estatales, se recibieron cartas de intención del municipio y del estado, avaladas por el Congreso y por sus cabildos, y se firmaron convenios de coordinación entre órdenes de gobierno.

El proceso de implementación continuó con las declaratorias de las siete ZEE: Puerto Chiapas (Chiapas), Lázaro Cárdenas-La Unión (Michoacán-Guerrero), Coatzacoalcos (Veracruz), Salina Cruz (Oaxaca), Progreso (Yucatán), Seybaplaya (Campeche) y Dos Bocas (Tabasco).

El siguiente paso fue la publicación, en el Diario Oficial de la Federación, de los Lineamientos para el Otorgamiento de Permisos, Asignaciones y Autorizaciones, los cuales establecen los procedimientos y criterios que deberán seguir los interesados en obtener un permiso como administrador integral o una autorización como inversionista, en alguna de las siete ZEE.

Entre los criterios para el otorgamiento de permisos en tierra privada, durante los primeros cinco años, destacan: inversión de por lo menos 90 millones de dólares; superficie desarrollada de al menos 20 hectáreas, y generación de, mínimo, 800 empleos directos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.

La LFZEE define al administrador integral como “la persona moral o entidad paraestatal que, con base en un permiso o asignación, funge como desarrollador-operador de la zona y en tal carácter tiene a su cargo la construcción, desarrollo, administración y mantenimiento de la misma, incluyendo los servicios asociados o, en su caso, la tramitación de éstos ante las instancias correspondientes”.

Gutiérrez Candiani comentó que lo lineamientos son “los criterios para que las empresas ancla sepan perfectamente qué tienen que cumplir para que se les puedan dar los servicios correspondientes y puedan ser susceptibles a el paquete de facilidades e incentivos fiscales; estas empresas pueden instalarse en cualquier parte del perímetro de la zona económica”.

A más tardar en septiembre de este año, expuso, se darán los permisos para que las empresas ancla, locales e internacionales, empiecen a construir las fábricas en las diferentes ZEE; ya se tienen previstas siete firmas con una inversión inicial de alrededor de 2,000 millones de dólares.

“Traemos firmadas cartas de intención con 82 empresas por cerca de 7,200 millones de dólares, de las cuales entre 11 y 13 podrían llegar a cumplir con los requisitos como grandes empresas e instalarse al final del año; no sólo son los lineamientos de los 90 millones de dólares, los 800 empleos y las 20 hectáreas, sino también es el desarrollo de proveeduría, inversión en capital humano, compras locales, clusterización, una serie de características”, afirmó el titular de la AFDZEE.

“Son siete empresas ancla que tenemos ahora en seis zonas, faltaría una que estamos buscando la opción, esto es nada más para empresas ancla. Vamos a empezar con el proceso de los concursos públicos, eso también ya lo tenemos terminado, pero ahí lo detuvimos un poco, porque lo queremos hacer con la nueva administración y con el acompañamiento de los diferentes organismos internacionales y nacionales en cuestión de transparencia y rendición de cuentas”, añadió.

Certidumbre

“Quisiera dejar totalmente encaminado el proyecto con todo el andamiaje legal, constitucional, jurídico, con toda la certidumbre para la inversión, con las primeras empresas ancla, con los concursos, para que también ya se puedan ir designando”, concluyó Gerardo Gutiérrez Candiani.