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La sostenibilidad rediseña la gestión hotelera
La industria del turismo y la hospitalidad transita por una profunda transformación global.

La industria del turismo y la hospitalidad transita por una profunda transformación global. Enfrentada a desafíos apremiantes como el cambio climático, la presión sobre los recursos hídricos, el consumo energético y la gestión de residuos, la hotelería ha comenzado a replantear sus bases de operación. En este contexto, la sostenibilidad ha dejado de ser un elemento accesorio o de reputación corporativa para integrarse como un eje central de competitividad, resiliencia operativa y gestión de riesgos.
Esta transición hacia una hospitalidad responsable responde también a la evolución en las expectativas de los viajeros. Según datos de la industria elaborados conjuntamente por Booking.com, Accor y la Universidad de Surrey, el 83% de los usuarios considera fundamental viajar de manera más sostenible, mientras que el 65% manifiesta preferencia por alojamientos que cuenten con certificaciones ambientales verificables.
Para dar respuesta a estas exigencias sin comprometer el confort, las cadenas hoteleras han acelerado la adopción de herramientas tecnológicas avanzadas. La digitalización permite monitorear datos en tiempo real para optimizar el uso de energía y agua, reducir la huella de carbono y controlar el desperdicio de alimentos. Un ejemplo de esta implementación es el uso de sistemas centralizados como GAIA, desplegado en el 90% de los hoteles de Accor en las Américas, el cual permite transformar la medición ambiental en decisiones de negocio medibles.
“Hoy hablar de hospitalidad responsable significa entender que la sostenibilidad ya no es una agenda paralela. Es una dimensión que debe estar integrada en la forma en que gestionamos los hoteles, tomamos decisiones y diseñamos experiencias”, señala Antonietta Varlese, Vicepresidente Senior de Sostenibilidad, Comunicación y Relaciones Institucionales de Accor Américas. En 2025, la región logró una reducción del 6.8% en sus emisiones de gases de efecto invernadero, registrando el desempeño ambiental más alto del grupo a nivel mundial, a la par que el 84% de sus propiedades eliminó 77 tipos de artículos de plástico de un solo uso.
El verdadero reto sectorial radica en la articulación de un modelo de valor compartido que contemple a propietarios, colaboradores, comunidades locales y cadenas de suministro. A través del uso de plataformas de compras asistidas por inteligencia artificial, como Astore, la industria impulsa la homologación de proveedores bajo criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), facilitando el acceso a insumos responsables y fuentes de energía renovable.
Asimismo, la estrategia hacia 2030 contempla metas globales ambiciosas, articuladas en programas como Hosting Change, que buscan recortar un 46% las emisiones de alcance 1 y 2 frente a 2019, reducir un 60% el desperdicio de alimentos e integrar un 35% de platillos basados en plantas en la oferta gastronómica. El futuro del sector dependerá de consolidar una operación donde la eficiencia de recursos y el impacto positivo en el entorno sean los indicadores que definan la excelencia en el servicio.
