Viña Tarapacá, marca de vinos chilena, con 15 años de presencia en México, ha adoptado la sustentabilidad como uno de sus cinco valores corporativos y objetivos estratégicos. “En Viña Tarapacá la sustentabilidad es clave para el desarrollo sostenible. Es por eso que desde hace 10 años buscamos oportunidades de mejora en nuestras operaciones involucrando a todo lo que nos rodea”, comentó Calina Salas, Subgerente de Marketing de Viña Tarapacá.

Con esta consigna, en 2015 inició la construcción de una pequeña hidroeléctrica de pasada en Chile, que se estima generar mensualmente 250 kilowatts de potencia eléctrica, esto es, el consumo promedio de energía de 1,000 hogares en un mes.

Cabe mencionar que desde el 2009, el grupo ha desarrollado nuevas iniciativas para mejorar su compromiso de seguir creciendo de manera sostenible. “Durante los últimos años, nuestro foco ha sido con respecto al Cambio Climático, donde tenemos como propósito restaurar el balance natural de nuestro planeta. Con respecto a este tema, nuestra principal iniciativa es nuestro Máster Plan de Biodiversidad en Viña Tarapacá. El Fundo Tarapacá está ubicado en uno de los 36 hotspot de biodiversidad en el mundo; es por esto, que buscamos conservar la flora y fauna nativa, recuperar el ecosistema, y lograr un balance natural en el viñedo”, explicó Calina Salas.

Dentro de las acciones que se han llevado a cabo, se suman los corredores biológicos con la plantación de más de 11,000 árboles y arbustos nativos y endémicos. Esto se traduce en un menor impacto agrícola con bajas aplicaciones.

La marca de vinos ha embarcado en México en los últimos años 200,000 cajas de nueve litros de las tres líneas de producto que tienen disponibles en el país.

viridiana.diaz@eleconomista.mx