El periodo vacacional de Semana Santa dio un respiro al turismo, que enfrenta un año sin promoción turística internacional por parte del gobierno federal y bajo crecimiento económico en el país. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el PIB turístico del segundo trimestre (en su comparación anual) tuvo un incremento de 0.3% y el consumo turístico interior subió 0.7 por ciento.

En ambos casos se logró una ligera recuperación luego de las caídas registradas en los primeros tres meses del año (0.8 y 0.5%, respectivamente), después de una racha de 31 trimestres consecutivos al alza.

“Se recuperó el PIB turístico, aunque su crecimiento es moderado. El consumo turístico interior registró un alza de 0.9% en términos reales frente al trimestre inmediato anterior con cifras desestacionalizadas. En su comparación anual creció 0.7% durante el trimestre de referencia”, escribió en su cuenta de Twitter el secretario de Turismo, Miguel Torruco.

En su reporte sobre la actividad turística, el instituto refirió que, en esta ocasión, en las comparaciones anuales el único rubro que mostró un signo negativo entre mayo y junio fue el de bienes, al disminuir 0.8%, mientras que el de servicios subió 0.5%, lo que generó el repunte de 0.3 por ciento.

Un crecimiento frágil

Para el consultor de Análisis económico del Grupo Empresarial Estrategia (Gemes), Humberto Molina, el repunte del PIB turístico de 0.4% en el segundo trimestre del año, respecto al primero, es reflejo del mayor dinamismo que tuvo en dicho periodo el turismo nacional, en donde el consumo turístico interior tuvo un alza ligeramente mayor, de 0.9 por ciento.

“El consumo interno creció 1.7% respecto al trimestre previo, pero el receptivo tuvo una caída de 0.3% (en las comparaciones anuales subieron 0.4% y 2.2 por ciento). Notamos que hay un desbalance entre cómo se está comportando el turismo nacional e internacional. Por lo tanto, hay dudas de que la recuperación se pueda sostener para el siguiente periodo”, explicó.

Los recientes hechos de inseguridad y la falta de promoción fuera del país son factores que ya comienzan a tener un efecto en la llegada de turistas internacionales, principalmente los que llegan por vía aérea, que generan cerca de 80% de las divisas turísticas, y la baja de 0.5% en ocupación hotelera en julio pasado. Son algunos elementos que el experto consideró que van a influir.

“Vemos que hay una desaceleración fuerte en el tercer trimestre en el mercado nacional, y es de esperarse que si la económica del país sigue estancada afecte al consumo turístico nacional, porque la gente, si no ve que crece el ingreso o buenas perspectivas, uno de los gastos que puede dejar de realizar o disminuir es el gasto en viaje o vacaciones”, agregó el consultor de Grupo Gemes.

Desde su perspectiva, es necesario que se trabaje para mejorar la imagen del país en el exterior, con manejo de crisis incluido, acercarse a touroperadores, agencias de viajes o líneas aéreas, entre otros jugadores, para decirles cuál es la situación en cuanto a seguridad. Lo anterior, en beneficio de la actividad turística.

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