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Capital Humano

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Jornada laboral de 40 horas podría elevar 9% los salarios y reducir a 2.9% el desempleo

En un contexto en el que la productividad se elevara y no se enfrentara la reducción de jornada laboral sólo con pago de tiempo extra, habría un incremento en los salarios reales y una disminución del desempleo, estima Deloitte. 

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En un contexto en el que la productividad se elevara y no sólo se pagara tiempo extra, habría un incremento en los salarios reales y una disminución del desempleo.Ilustración EE: Nayelly Tenorio

Gerardo Hernández

La transición a la jornada laboral de 40 horas, en el escenario más optimista, podría traducirse en un incremento de salarios y una reducción del desempleo, de acuerdo con el informe Impacto económico de la reducción de la jornada laboral en México de Deloitte. Aunque el elemento clave para alcanzar esto, es el aumento en la productividad.

Según la investigación, en un contexto en el que los trabajadores y las empresas eleven su productividad, los salarios tendrían un crecimiento de 9.2% y el desempleo se reduciría a 2.9% entre 2027 y 2030. Esto sería consecuencia de un aumento de desempeño compensando el incremento en costos laborales.

“El resultado es un entorno económico más dinámico: el mercado laboral se mantiene estable, y los salarios avanzan más rápido. Para las empresas, esto implica operar con mayor eficiencia, reteniendo el talento en mejores condiciones”, destaca el informe.

Sin embargo, este es el escenario más optimista del impacto de la reducción de la jornada laboral en México, un panorama que la misma firma califica como el “menos probable”, pero ofrece una aproximación al potencial de la reforma si se aprovecha para elevar la productividad.

El pasado 1 de mayo entró en vigor la reforma secundaria de jornada laboral con las reglas para la transición a la semana de 40 horas y comenzó a correr formalmente el plazo de siete meses para que las empresas ajusten sus operaciones y turnos para cumplir con la primera reducción de dos horas a partir del 1 de enero del 2027.

Deloitte analizó tres escenarios de los alcances de la implementación de la reforma, incluyendo el más optimista, basado en un incremento de la productividad. Los otros dos son catalogados como realista y pesimista.

En un escenario realista, la firma estima que el costo laboral subiría 0.5% en 2027, la mitad de este impacto lo asumiría la empresa a través del pago de tiempo extraordinario y la otra parte, los trabajadores, elevando su desempeño.

En un contexto como ese, los salarios reales tendrían un crecimiento más moderado, en promedio de 3.7%, porque el pago de horas extra absorbería parte del presupuesto para incrementos salariales. El desempleo subiría a 3.4% durante la transición a la jornada laboral de 40 horas.

En un escenario pesimista, el costo laboral también aumentaría 0.5%, sólo que con las empresas absorbiendo el impacto. La diferencia con la proyección realista es que frente a este panorama habría un repunte mayor de la desocupación (3.7%) y una pérdida en los salarios reales (-0.8%).

La proyección pesimista se basa en un aumento de costos asumido únicamente con el pago de tiempo extraordinario, pero sin elevar la productividad; es decir, sólo compensando las horas ordinarias que se reducirán a través de horas extra.

De acuerdo con la investigación de Deloitte, los casos de Chile e Islandia en reducción de jornada laboral confirman que es posible aprovechar el cambio para elevar la productividad sin un aumento excesivo en los costos.

En Chile, destaca la consultora, la reforma laboral obligó a las empresas a adoptar mejores prácticas e incorporar tecnología, aunque la mayoría de las compañías reportaron impactos iniciales en la productividad, “esa presión ha detonado ajustes elevando el desempeño”.

En el caso de Islandia, entre 2015 y 2019 se promovió un ensayo para jornadas inferiores a 40 horas, después de la pandemia, el modelo escaló a diversos sectores a través de la negociación colectiva. El gobierno de ese país destinó 0.1% del presupuesto para apoyar a los empresarios, y la productividad se elevó 1.5% en un periodo de cuatro años, el mayor crecimiento en las economías nórdicas.

“Una reducción de horas bien gestionada puede elevar el desempeño sin incrementar la carga operativa. La clave no es trabajar menos, sino trabajar mejor: ajustes de procesos, reuniones más cortas y foco en tareas críticas”, resalta la firma sobre el aprendizaje de Islandia.

México, país con mayor sobrecarga laboral

En el informe, Deloitte subraya que México ocupa la primera posición entre los países de la OCDE en sobrecarga laboral, con 4.7 millones de personas que trabajan más de 60 horas a la semana, equivalentes al 21% del empleo formal.

“Esta situación ha conllevado a que México se ubique entre los países con mayor prevalencia del síndrome del burnout”, se reconoce en el estudio.

Sin embargo, la fórmula de trabajar jornadas extensas no se refleja en mayores niveles de productividad. En términos de eficiencia, el país se encuentra en niveles muy inferiores a economías desarrolladas. 

La investigación subraya que uno de los elementos que ha motivado la reducción de la jornada laboral en México son los riesgos de turnos extensos. “La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el estrés laboral es uno de los principales causantes de enfermedades cardiovasculares, las cuales representan la primera causa de muerte en México”, puntualiza la firma.

Gerardo Hernández

Periodista especializado en políticas laborales, indicadores de empleo, futuro del trabajo, desarrollo de carrera, recursos humanos y salud laboral. Actualmente es editor de Capital Humano y coconductor del podcast Coffee Break.

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