Entre informaciones cruzadas y contradictorias desde la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López, la fecha de reapertura para actividades como la automotriz, minería y construcción se mantiene en duda, a pesar de que existía la expectativa de que hoy se oficializara el regreso inmediato al trabajo.

En el Diario Oficial de la Federación (DOF) matutino del 13 de mayo del 2020 se colocó el Acuerdo sobre las actividades esenciales por el Consejo de Salubridad General, en donde se daba luz verde a la minería, construcción y la fabricación de equipo de transporte como industrias esenciales a partir de hoy (ayer), aunque a medio día se bajó el documento, lo que generó incertidumbre entre el sector automotriz que ya se alistaba para operar en las próximas horas.

“Mientras prevalezca la emergencia sanitaria, la construcción, la minería y la fabricación de equipo de transporte se considerarán como actividades esenciales. A partir del 18 de mayo, las actividades esenciales establecerán estrictos protocolos de protección para todos sus trabajadores”, refería el decreto publicado en el DOF. Más tarde se explicó que la publicación había sido un error, pues lo que se había divulgado era una versión preliminar del acuerdo.

Durante la conferencia matutina del Jefe del Ejecutivo, la Secretaria de Economía, Graciela Márquez informó que a partir del 18 de mayo se llevaría a cabo el retorno gradual de los nuevos sectores esenciales y a partir del primero de junio iniciar en su totalidad. Y ahí, el Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, dijo que había hablado con el representante de la automotriz FCA (Fiat Chrysler Automobiles) para informar que deben regresar con gran cuidado y cautela en las medidas de prevención, a partir del 1 de junio.

La indefinición de fechas y sin un documento que avalara que los sectores pasarían a ser esenciales provocó que la industria contactara de inmediato, por la tarde, a Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, para que le explicara lo que sucedía. Pero el funcionario les garantizó que a partir de este jueves podían “arrancar ya”, según informó Óscar Albin, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

“Acabamos de tener una reunión para aclarar esa duda con el ingeniero Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia y efectivamente, él nos confirma que para el entendimiento que hay de parte del gobierno federal de las cadenas de abastecimiento, es decir, los fabricantes y los industriales de autopartes deben arrancar ya, para que el día 18 que en que la mayoría de las fábricas de Estados Unidos, Canadá y México de fabricantes de autos ligeros estarán abriendo”.

Sin embargo, la confusión se acrecentó por la noche cuando el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell aseguró que los tres sectores: minería, construcción y automotriz, lo cuales son fundamentales para la reactivación de la economía, no reiniciarían este lunes 18 de mayo –y mucho menos hoy–, sino hasta el primero de junio.

“Aquí quiero hacer una aclaración que quedó en confusión después de la mañana. No quiere decir que el 18 de mayo empiezan a trabajar esas tres nuevas esenciales, no. Empezarán a trabajar a toda fuerza y a toda capacidad después del primero de junio. Lo que sí, es que tienen que prepararse para esa situación... las que están operando y son esenciales están operando con las medidas de la jornada de la sana distancia, pero estas tres no”

Así que del 18 al primero de junio tendrán que ajustar los lineamientos sanitarios que se han puesto a disposición y el lunes serán entregados, que implica movimiento de equipo, conducta, horarios y distancias, estableció el subsecretario.

No nos toman en cuenta: IP

Tras acusar que no fueron tomados en cuenta en las decisiones del Consejo de Salubridad, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Enoch Castellanos, la industria automotriz inició la reconfiguración de sana distancia en las plantas, los procesos de desinfección y la aplicación de pruebas de detección del Covid-19, a fin de que se permita encender motores de su manufactura entre el sábado y el lunes próximo.

Las medidas preparatorias sanitarias para evitar contagios en la manufactura mexicana podrían implicar un costo que oscilará entre 5 y 10% de las inversiones totales que realizarán las empresas en el año, dependiendo de los ajustes y las pruebas de detección del virus que realicen, consideró, presidente.

En videoconferencia de prensa, el dirigente industrial dijo “vemos con buenos ojos la incorporación de los tres sectores productivos (construcción, minería y automotriz, así como aeroespacial), porque estábamos a punto de perder las cadenas productivas con América el Norte”.

lgonzalez@eleconomista.com.mx