En su discurso de toma de protesta como presidente de México, Andrés Manuel López Obrador denunció la reforma energética como uno de los grandes fracasos de la política económica del país: las inversiones de capital foráneo fueron de sólo 760 millones de dólares, que es sólo 1.9% del “incipiente” gasto realizado por Petróleos Mexicanos (Pemex) y 0.7% de lo prometido, dijo. También aseguró que durante su periodo de gobierno estará prohibido el método de extracción de hidrocarburos conocido como fracking.

En este cambio de modelo y apertura al mercado, impulsado por el anterior presidente Enrique Peña Nieto y aprobado en 2014, se prometieron precios más bajos en las gasolinas, el diésel, la electricidad y el gas, mismos que hoy están en los niveles más altos históricos, dijo López Obrador, quien gobernará México de 2018 a 2024.

“Se aseguró que se iba a contar con inversiones sin precedentes por parte de las empresas privadas, pero sólo han llegado 760 millones de dólares de capital foráneo, que es sólo 1.9% de la incipiente inversión realizada por Pemex en ese mismo periodo y sólo 0.7% de la inversión prometida”, dijo.

También recordó que cuando se instauró el modelo neoliberal económico que hoy rige al país, se producían 3 millones de barriles de petróleo crudo diarios, volumen que ha bajado a 1.763, con lo que la extracción nacional ha caído 41% desde 1982 en uno de los 10 países con mayores recursos hidrocarburos del mundo.

“Es tan grave el daño que no sólo somos el país que más importa gasolinas, sino que incluso llegamos a importar petróleo crudo para abastecer a las seis refinerías del país que durante más de 30 años no han tenido inversiones”, dijo.

También prometió que los precios de los combustibles no aumentarán más allá de la inflación, “ahora resulta que los que aumentaron los precios de las gasolinas están pidiendo que bajen.

Hago el compromiso de que en cuanto construyamos la nueva refinería y se rehabiliten las refinerías que existen van a bajar los precios de las gasolinas”, dijo.

La construcción de una nueva refinería en el promedio internacional toma alrededor de cuatro años. El nuevo centro refinador se ubicará en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco.

Aunado a esto, prometió que se respetarán los contratos firmados por gobiernos anteriores, pero no habrá más corrupción entre el gobierno y las empresas particulares, dijo en cuanto a los 107 contratos petroleros firmados con privados por la administración anterior. Para rescatar a las industrias petrolera y eléctrica se realizarán proyectos con inversión pública y privada, detalló.

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