Por unanimidad, a diferencia del año pasado, el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), integrada por trabajadores, patrones y gobierno, determinó incrementar 22% el salario mínimo a partir de enero del 2022, lo que beneficiará a seis millones de personas.

Luego de que el pasado 25 de noviembre se instalara en sesión permanente el Consejo de Representantes, se convocó para este primero de diciembre a reunión a los sectores para votar la propuesta que implica subir de 141.70 a 172.87 pesos diarios el salario en la mayoría del país; mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN) pasará de 213.39 a 260.34 pesos diarios.

Asimismo, los salarios mínimos profesionales del listado integrado por 61 profesiones, oficios y trabajos especiales también recibirán un incremento de 22% a partir del 1 de enero del próximo año.

La Conasami, que preside Luis Munguía, detalló que el aumento se integra a partir del salario mínimo vigente en 2021, más la suma de un Monto Independiente de Recuperación (MIR) de 25.45 pesos para la ZLFN y de 16.90 pesos para el resto del país, y un incremento por fijación de 9 por ciento.

Cabe destacar que el MIR –que se aplicó por primera vez en el 2017–, es un mecanismo cuya única finalidad es la recuperación del poder adquisitivo de los salarios mínimos, y es una cantidad absoluta en pesos, que no debe ser utilizada como referente para fijar otros salarios vigentes como los contractuales, federales, estatales, ni municipales.

Este aumento se suma a los que se otorgaron en el 2019, de 16.2%, en 2020, 20%, y en 2021, de 15 por ciento. De acuerdo con la Conasami, se trata del incremento nominal más alto desde 1987, alcanzando el nivel del poder adquisitivo que se tenía en 1985.

“Es la tercera vez en esta administración que se logra un incremento por consenso de los tres sectores que conforman la comisión, se estima que este aumento beneficiará a más de 6 millones de personas”, indicó.

La actual política de incremento a los salarios mínimos ha permitido continuar con la recuperación del poder adquisitivo de las trabajadoras y los trabajadores, reducir la desigualdad de ingresos por género y fortalecer el mercado interno.

Meta, la línea de bienestar

Al respecto, el Consejo Coordinador Empresarial manifestó que “los organismos que lo integran refrendan su solidaridad y el compromiso de mejorar el ingreso de las y los trabajadores, y superar, en el corto plazo, la Línea de Bienestar Familiar definida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)”.

Al cumplirse tres años de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el CCE mostró “solidaridad con el pueblo de México”, al abonar con el incremento salarial de los trabajadores, “a pesar de la grave crisis, con mucho esfuerzo y responsabilidad, las empresas jamás dejaron de pagar sus impuestos y cumplir con sus obligaciones de seguridad social”.

Por ello, la recaudación tributaria se elevó, y “es que se han mantenido los programas sociales del gobierno, para que los sectores más desprotegidos de México salgan adelante”, aclaró Salazar Lomelín.

Pese al ambiente de incertidumbre que persiste en sectores como el energético, el CCE anunció que “seguirán invirtiendo en México y trabajando incansablemente para generar más y mejores empleos, impulsando estrategias que garanticen una mejor calidad de vida para todas y todos los mexicanos”.

Isaías González Cuevas, líder de la CROC y representante del sector obrero, dijo que “vemos muy bien el incremento, queríamos el 25%, que es lo que había propuesto primero el presidente, pero está bien. Las empresas están en posibilidad de darlo, son los salarios (los mexicanos) más bajos en Latinoamérica”. (Con información de Lilia González)

pilar.martinez@eleconomista.mx