La reconfiguración del comercio internacional a causa de la pandemia del Covid-19 que puede ser aprovechado por el transporte ferroviario y la militarización de los puertos en México son dos de los incentivos que tienen Canadian Pacific Railway y Canadian National Railway (CN) para disputarse la compra de Kansas City Southern (KCS) hasta por 33,700 millones de dólares, consideró el catedrático del Tec de Monterrey en logística y transporte, Sergio García.

“Estamos viendo una conversión de tráficos que vienen de China a América y que van a privilegiar su entrada por Canadá en lugar de hacerlo por Estados Unidos o México, lo que permitirá mover la carga en la región por tren con mayor eficiencia operativa y costos”, agregó.

En el caso mexicano, dijo que el hecho de que el control de los puertos esté en poder de militares hace perder la vocación comercial que tiene porque se privilegia el tema de control y seguridad, lo que genera incertidumbre a los operadores logísticos.

“Una ventaja de la fusión con cualquiera de las dos empresas ferroviarias es que ya no habrá intercambio de equipos en las fronteras de los países y toda la operación será controlada por un mismo ferrocarril, lo que también ayudará en los trámites aduanales”, refirió el experto.

De prosperar la oferta de Canadian National Railway, se creará una red ferroviaria norteamericana de 42,000 km, de los cuales México aportará poco más de 1,400 km, que son los que opera KCSM en la línea troncal de Buenavista (CDMX) a Nuevo Laredo y sus complementos a los puertos de Veracruz, Tampico y, principalmente, a Lázaro Cárdenas.

A decir del experto del Tec de Monterrey, un punto relevante en la eventual compra es lo que vigencia de la concesión que tiene en México KCS, que en el 2026 terminarán sus 30 año de exclusividad y en los restantes 20 años el gobierno en turno estará en posibilidad de permitir el acceso a sus vías a otros operadores privados, lo que generaría competencia.

“Hay que estar pendientes de cómo avanzan las operaciones de compra venta porque tendrá efectos relevantes para México”, agregó Sergio García.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx