En la Ciudad de México y su área metropolitana aún quedan disponibles dos espacios para radio de Frecuencia Modulada. Son la 99.7 y la 104.5, que difícilmente serán entregadas por el IFT para su explotación comercial, pero quienes se hagan con su control estarán entrando y haciendo presencia en el mercado de radio más importante del país, el que participa con el 35% del negocio nacional y esto hasta el 2014. 

En noviembre de 2016, la Unidad de Espectro Radioeléctrico del Instituto Federal de Telecomunicaciones investigó y determinó que en esta zona de cobertura –para esa ocasión con limite en Tlalnepantla y Tultitlán por el norte y hasta Chalco y Los Reyes Acaquilpan en el sur– había cabida para seis nuevas estaciones de radio que serían entregadas a concesionarios que migraban de la banda de AM y a grupos sociales, comunitarios y a agentes públicos como universidades con interés también en ir a la FM capitalina. 

De esta manera fue que tres de esas emisoras se entregaron a Radio Educación (XHEP-FM 96.5), Contacto FM (XHCHAL-FM 98.9) y Violeta Radio (XHCDMX-FM 106.1) como operadores sociales, públicos o comunitarios.

La 105.3, por su parte, se entregó al empresario Eduardo Henkel para su explotación comercial con el, como se ha adelantado a este medio, será el concepto “Aire Libre 105.3 FM” y con repetidora simultánea en Tulum –“Aire Libre 94.7 FM–”, gracias a una alianza con un grupo de empresarios de Quintana Roo, que pronto dará de qué hablar. Henkel, como concesionario comercial, sí podrá pelear por una participación de los cuando menos 3,065 millones de pesos que genera la radio sólo en la Ciudad de México. 

Ahora, las dos frecuencias disponibles han conseguido atraer la atención de tres interesados de tipo social para lograr su titularidad, esto hasta el cierre de 2017: Promoviendo México AC, Fundación Ecoforestal AC y Comunicadores Comunitarios del Arte y la Cultura AC. Y en el gobierno hay funcionarios que quisieran escuchar la primera radio hablada en lengua náhuatl para la capital del país, pues el millón y más de hablantes de ese idioma en el centro de México y con su corazón en la delegación Milp Alta son un buen pretexto.

Algunas de esas tres AC mencionadas están relacionadas directamente con concesionarios comerciales y en ocasiones anteriores ya fueron descartadas por el IFT como posibles tenedores de frecuencias para uso social, como fue el caso de Fundación Ecoforestal en Culiacán y la frecuencia 93.7 FM. 

Agustín Ramírez, especialista en telecomunicaciones y radiodifusión del despacho Ouraboros, sostiene que no es ilegal que un grupo concesionario intente hacerse con una señal para uso social, pero sí es obligación del regulador vigilar la debida explotación de ese espectro:

“La ley no limita la posibilidad de que un agente económico pueda crear una A.C. sin fines de lucro y que de esta manera obtenga una concesión de tipo social. Lo importante será la manera en que el IFT supervise el cumplimiento de sus finalidades y ante un posible uso indeseado de las frecuencias se genere una conducta anticompetitiva, es decir, el regulador debe fortalecer sus funciones de supervisión en beneficio de las audiencias y de una mayor pluralidad comunicativa”, plantea Ramírez, de Ouraboros.

En 2017, con motivo de la entrega de la estación 105.3 a Eduardo Henkel para crear la XHINFO-FM, se desató al interior del Instituto Federal de Telecomunicaciones una polémica por las maneras en cómo se determinó este otorgamiento y fuera del regulador, la industria, en particular un concesionario interesado en la misma frecuencia, comenzó a torpedear la concesión de la frecuencia y al proceder del IFT. 

El concesionario argumentó en prensa que la estación entregada a Henkel es de una potencia que permite un lejos alcance. El IFT salió al paso, desmintiendo la información. Por tanto, no queda descartada la posibilidad de que una controversia por la 99.7 y la 104.5 FM que tienen una cobertura de 24 kilómetros de alcance por estaciones de tipo “A”. 

erp