En cumplimiento de una promesa de campaña, a poco más de un mes de que asumió el cargo de presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa creó, mediante decreto, el Programa del Primer Empleo (PPE), al que se destinaron 3,000 millones de pesos para la generación de 300,000 puestos de trabajo.

El programa gubernamental iniciado en el 2007 pretendía incorporar al mercado laboral, sobre todo, a jóvenes inexpertos y a recién egresados de las universidades.

La bolsa de recursos públicos, explicó entonces el mandatario mexicano que militaba en el PAN, se usaría para subsidiar a los empresarios en el pago de sus cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), durante un año, siempre que contrataran a jóvenes desempleados.

Los patrones interesados en participar en el programa voluntario estaban obligados a cumplir los siguientes requisitos: mantenerse al corriente en el pago de impuestos y de cuotas al IMSS, inscribirse mediante formato electrónico del seguro social y mantener afiliados a los nuevos empleados por un lapso de entre 10 y 21 meses. El subsidio dependería de cada caso, a partir del monto de los sueldos a ofrecer.

A pesar de que el decreto presidencial proyectó la creación de 300,000 empleos a lo largo de todo el segundo sexenio panista consecutivo (2006-2012), hasta junio del 2010 se habían inscrito al mismo solamente 19,931 empresas y un total de 63,459 trabajadores. El PPE no tuvo éxito y en los hechos desapareció a la mitad del gobierno calderonista.

Mi primer crédito

En febrero del 2015, el presidente Enrique Peña Nieto, emergido de las filas del PRI, informó de la instrumentación del programa gubernamental Mi primer crédito, por el que la banca privada otorgó financiamiento a jóvenes de entre 18 y 30 años de edad, cuyos montos ascendían de 50,000 a dos y medio millones de pesos, a tasas preferenciales.

La estrategia se centró en favorecer a los jóvenes emprendedores que quisieran iniciar su primer negocio, hacerlo crecer o consolidarlo, habida cuenta de que uno de cada cinco mexicanos se encontraba en dicho rango de edad.

Su gobierno, destacó el mandatario mexicano aquella ocasión, “se la juega con los jóvenes”, y que de ahí la creación de mecanismos de acceso a crédito más barato, fácil y accesible. La banca de desarrollo puso la garantía y la banca comercial otorgó los créditos a través de BBVA Bancomer, Banamex y Santander.

“El gobierno de la República quiere apostar a la creatividad y al emprendedurismo de los jóvenes de México. Queremos jugárnosla con los jóvenes, apoyar sus iniciativas creativas para que tengan realización personal”, afirmó el titular del Ejecutivo federal.

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