México registró una caída interanual de 9.9% en su captación de Inversión Extranjera Directa (IED) de enero a septiembre de 2020, a 23,482 millones de dólares, en comparación con la cifra preliminar del mismo periodo del año anterior, informó la Secretaría de Economía.

La cifra resulta de la diferencia entre 31,171 millones de dólares registrados como flujos de entrada y 7,688.7 millones de salida.

Como es usual, este monto se irá ajustando en la medida en que se reciba mayor información para el periodo que se reporta.

“La contracción está asociada a la pandemia de Covid-19, la cual ha generado desafíos sin precedentes para la economía y la IED globales”, dijo la Secretaría de Economía en un comunicado.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) pronostica que durante el 2020 la IED en América Latina disminuirá entre 40 y 55%, según se consigna en su World Investment Report de junio pasado por lo que, hasta el momento, el retroceso observado en México es menor al proyectado de manera promedio para la región.

A pesar del descenso total de la captación de IED, las inversiones originadas en Estados Unidos y Canadá aumentaron 13% respecto a los primeros tres trimestres de 2019, lo cual “da cuenta de los impactos positivos de la aprobación y entrada en vigor del nuevo tratado comercial (el tratado México-Estados Unidos-Canadá, T-MEC) y su potencial en el mediano y largo plazos”

Por tipo de participación, la IED registrada de enero a septiembre de 2020 comprende operaciones de 2,884 sociedades con participación de capital extranjero, 2,174 contratos de fideicomiso y 19 personas morales extranjeras.

Asimismo, el acumulado de la IED en los tres primeros trimestres de 2020 se financió principalmente a través de reinversión de utilidades con 53.7%, seguida de cuentas entre compañías, con 24.9% y por nuevas inversiones, con 21.4 por ciento.

En comparación con el mismo periodo del año anterior, disminuyeron las participaciones de las nuevas inversiones y de las reinversiones, -14.7 y -1.5 puntos porcentuales, respectivamente; mientras que la porción de las cuentas entre compañías subió 16.2 puntos porcentuales.

Las nuevas inversiones comprenden aquellas en activo fijo y capital de trabajo para la realización habitual de actos de comercio en México; la aportación al capital social de sociedades mexicanas por parte de los inversionistas extranjeros; la transmisión de acciones por parte de inversionistas mexicanos a inversionistas directos, y el monto inicial de la contraprestación en los fideicomisos que otorguen derechos sobre la IED.

En tanto, la reinversión de utilidades corresponde a la parte de las utilidades que no se distribuye como dividendos y que se considera IED por representar un aumento de los recursos de capital propiedad del inversionista extranjero. Y las cuentas entre compañías son las transacciones originadas por deudas entre sociedades mexicanas con IED en su capital social y otras empresas relacionadas residentes en el exterior.

Por sector económico, las manufacturas figuran en primer lugar, aportando 40.1% de las llegadas de IED en los primeros nueves meses del año en curso, mientras que servicios financieros y de seguros representaron 18.4%, transportes 11.8%, comercio 7.2%, minería 5.5% y generación, transmisión y distribución de energía eléctrica 4%; el 13% restante corresponde a otros sectores.

Entre los cambios proporcionales, en comparación al año anterior, las manufacturas disminuyeron 4.5 puntos porcentuales y los servicios financieros y seguros subieron 4.5 puntos porcentuales.

Finalmente, por país de origen, los flujos de IED provinieron principalmente de América del Norte, en 57% (Estados Unidos, 39.2% y Canadá, 17.8%), seguidos por España, 13.7%; Países Bajos, 3.6%; Reino Unido, 3.3%; y de otros países que aportaron el 22.4% restante.

Parte de las inversiones del año actual provino de las empresas IEnova, Volkswagen, Ford, Amazon, FedEx, DHL, Nestlé, Walmart, Shell y Ternium, entre otras.

Los montos reportados únicamente consideran inversiones realizadas y formalmente notificadas ante el RNIE de la Secretaría de Economía; de ahí su carácter preliminar y el que se actualicen en los trimestres sucesivos.

roberto.morales@eleconomista.mx