Recientemente, la empresa tecnológica IBM, comprometida con la equidad de género, dio a conocer los resultados del estudio global “Women, leadership, and the priority paradox” (“mujeres, liderazgo y la paradoja de prioridades”), realizado por el IBM Institute for Business Value, brazo académico de la firma que genera datos importantes con visión de negocios, en cooperación con Oxford Economics.

El estudio tomó como muestra a 2,300 ejecutivos y profesionales de organizaciones a nivel mundial en diferentes industrias con el objetivo de comprender mejor por qué existe una gran disparidad de género en los rangos de liderazgo y qué es lo que se puede hacer para impulsar el progreso hacia una mayor equidad de género.

En entrevista con Andrea Escobedo, directora de Relaciones con Gobierno de IBM, dio a conocer que entre los datos duros del estudio, éste arrojó que únicamente 18% de cargos de liderazgo senior dentro de las organizaciones encuestadas está ocupado por mujeres, “una cifra demasiado baja, al mismo tiempo identificamos tres de los factores clave para entender por qué el dato es bajo: el primero es que las organizaciones no están convencidas del valor que aportan las mujeres a los negocios; segundo, los hombres subestiman la magnitud del sesgo de género en su local de trabajo, y por último, muy pocas organizaciones muestran un sentido de urgencia sobre el tema. Si no se comienza a ver como un tema de negocios, pocos avances se harán”.

El segundo dato fuerte que se dio a conocer es que sólo 12% de las organizaciones encuestadas está tomando acciones para cerrar la brecha de género, y de aquí deriva el último dato que relaciona a los dos anteriores, pues si sólo 18% de los cargos de liderazgo senior es ocupado por mujeres y 12% de las organizaciones está haciendo algo para cerrar esta brecha, esta tendencia podría revertirse hasta en 54 años.

De acuerdo con Andrea Escobedo, el principal reto que hay que abatir es que “hay un tema organizacional, temas que son de estructura y es un tema de urgencia que se debe traducir en un compromiso. Un punto importante a destacar es que IBM es pionero de este compromiso; el estudio sale de la responsabilidad histórica de ser líderes en tecnología, por ejemplo, en IBM México, la junta directiva se integra mayormente por mujeres y eso me llena de orgullo cuando tengo que interactuar con personas en mi medio, estamos convencidos de que la innovación no existe sin diversidad, ambas van de la mano”.

Por último, la directiva de IBM asegura que la equidad de género tiene que ser prioridad empresarial, los hombres tienen que estar convencidos al igual que las mujeres de que la cultura va más allá de cuotas, es mejorar cultura de flexibilidad en la que los hombres puedan ejercer también su paternidad, ser incluyentes con la comunidad LGBT, con las personas con discapacidad, ya que si se está anclado a una cultura de diversidad habrá resultados innovadores.

“El tema es generar conciencia de cuáles son las brechas que hay que cerrar y sorprendentemente en otras empresas, al decir que hay flexibilidad laboral, hay esfuerzo para capacitar el talento; es contratar, es ver a quién promover, es tener un compromiso individual con bases institucionales para hacer piso parejo y poner los banquitos necesarios para cerrar estas brechas”, expresó.

[email protected]