El Juzgado Séptimo en Materia Civil en la Ciudad de México admitió a trámite la solicitud de Altán Redes para iniciar el proceso de concurso mercantil.

El objetivo de esta acción está en buscar la renegociación de la deuda de Altán con sus acreedores ante la falta de liquidez de la compañía y para continuar también con sus despliegues de cobertura a los que se encuentra obligada como empresa concesionaria de la Red Compartida, un plan promovido por el Estado mexicano para aumentar y mejorar la conectividad de las telecomunicaciones móviles e inalámbricas fijas en el país.

Más adelante, Altán Redes intentará renegociar sus pasivos con los acreedores como los fabricantes Nokia y Huawei y entidades financieras nacionales y extranjeras, como la banca de desarrollo mexicana y el China Development Bank.

Esta renegociación contará con la mediación del Instituto Federal de Especialistas de Concurso Mercantil (Ifecom), autoridad que también designará un visitador que analizará los estados financieros de Altán Redes.

“Altán Redes avanza en su reestructura financiera para reorganizar sus compromisos financieros y garantizar la operación de su red y los servicios de telecomunicaciones a clientes y usuarios finales (…) El pasado 30 de julio de 2021, se admitió a trámite la solicitud de la empresa para iniciar el concurso mercantil, por lo que se logró uno de los primeros hitos en el proceso de reestructura de Altán Redes”, dijo la compañía en un comunicado de prensa.

La Ley del Concurso Mercantil mexicana ve a la insolvencia, principalmente, como una falta de liquidez para cumplir con sus obligaciones de vencimiento en un corto o mediano plazos. 

Altán Redes, empresa prestadora de servicios mayoristas de telecomunicaciones y operadora de la banda de los 700 MHz a nivel nacional en México, comunicó su decisión de acogerse a la figura del concurso mercantil, esto con el objetivo de reestructurar su deuda con los acreedores y bancos, y en tanto resuelve también sus problemas de liquidez financiera que ahora pudieran afectar la continuidad de sus despliegues de red.

La compañía dijo atender indirectamente a 3.3 millones de usuarios finales en todo el país, que son atendidos a través de los operadores móviles virtuales.

Altán no ha informado por ahora cuánto dinero debe y a qué tipo acreedores a detalle, si fabricantes, bancos comerciales, la banca de desarrollo u otro tipo de organización, y tampoco desveló el tipo de activos que utilizará para apalancarse en su petición de concurso mercantil. Extraoficialmente, sus deudas con los acreedores sumarían 850 millones de dólares.

Con el proceso de concurso mercantil, Altán Redes pretende ganar tiempo para renegociar su deuda con los acreedores y asegurar con ello la continuidad de los despliegues de red móvil con tecnología 4G-LTE a los que se encuentra comprometida por contrato desde el 25 de enero del 2017 como empresa ganadora de un concurso de licitación internacional que se inició en el sexenio pasado, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

“Ante los retos actuales a nivel global, Altán Redes, como otras empresas y como muchas iniciativas de infraestructura de esta magnitud, está en proceso para mejorar las condiciones financieras de la compañía (…) Altán se encuentra en negociaciones positivas con la mayoría de los acreedores para preservar el valor de la compañía, salvaguardar los activos, su operación y los empleos de sus colaboradores, en beneficio de todos sus grupos de interés”, pretextó la compañía el 13 de julio, cuando anunció su intención se acogerse a esa figura jurídica.

kg