El aumento precipitado de la demanda en hospitales privados les llega en un momento muy difícil donde la pandemia elevó costos y las aseguradoras entraron en crisis por lo mismo. Aparte, todo ello se da en medio de una escasez de personal porque éste debido a la misma pandemia ha sido absorbido por el sector público.

Así lo reconoce Javier Potes, director general del Consorcio Mexicano de Hospitales (CMH) al mencionar que ese notorio aumento en la demanda de servicios privados de salud obliga a buscar nuevos esquemas de operación integral de parte de todo el sector privado de salud y no sólo los hospitales.

En principio, dijo en entrevista a El Economista, el sector privado de la salud en México necesita encontrar nuevas opciones de financiamiento y ver cómo ofrecer atención médica más accesible para cubrir a la mayoría de la población.

“Lo veíamos venir desde hace 3 años. Esta migración de la demanda del sector público hacia el privado ya estaba prevista, y ahora debemos estar preparados para atenderla y cuando hablo del sector privado, me refiero no sólo a los hospitales o a los médicos, sino a todo el sector privado de salud”, subrayó.

Y en función de ello, dijo, uno de los puntos a atender es la accesibilidad financiera. “Qué vamos a hacer con esa migración de la población, que en su mayoría tiene menos ingresos económicos; tenemos que crear mecanismos adecuados para darle esa accesibilidad”.

El directivo fue entrevistado por El Economista en seguimiento a los datos reportados por el INEGI sobre un aumento de 40% en el gasto de bolsillo ejercido en el sistema privado de salud, aunado al dato hecho público por la industria aseguradora (AMIS) de que esa mayor demanda privada se da en un escenario de incremento de costos de hospitales privados.

El titular de CMH –agrupación que representa a hospitales privados de todas las ciudades del país– afirmó que es un problema serio que amerita una reflexión mayor y debe ser abordado por toda la industria en forma integral y con una visión a largo plazo donde el esquema de operación sea en base a volumen y no en base a precios como sucede actualmente.

“Como hospitales tenemos que preocuparnos por la accesibilidad financiera, y dejar de pensar que nuestra responsabilidad empieza en la puerta cuando entra el paciente, sino que debemos preocuparnos y saber si el paciente cuenta con los ingresos y un soporte financiero para poder atenderse con nosotros” y si no, ayudarle a planificar su gasto de bolsillo, e incluso trabajar más la parte de prevención.

“Hemos sido lo más transparente posibles”

Explicó que como CMH han explicado a la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) la parte de los costos y cómo se han elevado con la pandemia, no sólo por la compra de más insumos de protección o medicamentos, sino también por las medidas de seguridad y servicios profesionales para atender Covid.

“Sí nos ha pegado porque hay escasez de personal, el sector público ha jalado mucho personal, la escasez lo ha encarecido y todo eso nos ha pegado, y le hemos presentado a AMIS la explicación de todos esos impactos “.

Explicó que han hecho recorridos virtuales con AMIS en diversos hospitales para que conozcan por ejemplo cómo los procesos de seguridad ante el Covid también han incrementado costos y han entendido que el Covid genera un costo adicional.

-¿Qué proporción de esa inflación de 15% que registran los servicios médicos privados –tres veces la inflación en general– obedece a la pandemia?

Yo te diría que de ese 15%, la mitad o más de la mitad ha sido por la pandemia. Yo me siento cada año con las principales aseguradoras, ciudad por ciudad, por ejemplo, en Ciudad Juárez o Ciudad de México, viendo costos de personal, de energía eléctrica, de insumos que no van incluidos de manera individual en la cuenta, por ejemplo, gasas o jeringas, materiales que casi no aparecen en la cuenta, pero que sí impactan en el costo.

Aseguró que como sector hospitalario están tratando de ser lo más transparente posible en torno a dónde están los costos de operación y dónde les está pegando, pero la situación obliga a cambiar el modelo.

Las oportunidades de cambio

Explicó que el sector asegurador no ha aceptado el mayor costo de operación hospitalario, de modo que los hospitales vienen compensándolo desde hace muchos años poniendo sobreprecio en los medicamentos y material de curación, pero ya es hora de resolverlo para optimizar.

“Es un tema que se ha tocado, y todo eso tiene una explicación; eso no quiere decir que no podamos cambiarla, sí podemos hacerlo, pero hay que hacerlo de manera analítica y responsable”.

Detalló que el costo real promedio de una habitación de hospital en el país es de entre 8,500 y 11,000 pesos –“porque hay personal de enfermería 24 horas, por las instalaciones, por el equipo que tenemos”– y el hospital se lo cobra a la compañía aseguradora a 3,000 pesos promedio. Y eso es práctica generalizada desde hace décadas debido a la presión de las aseguradoras de que bajaran precios en los servicios como habitaciones, quirófanos, etcétera.

Entonces los hospitales migraron su recuperación de costos hacia los gastos variables, como son medicamentos, y se quedó como una forma de recuperar la pérdida en el costo de habitaciones, pero es una mala práctica que ha llevado a los hospitales a depender del sobreprecio a medicamentos para pagar la nómina, por ejemplo.

“En una cuenta de 100, 000 pesos, más del 50% tiene que ver con medicamentos, si cambio el esquema vas a ver que el 70% es servicios y el 30% son medicamentos y materiales, pero ahora podemos identificar en dónde hacer ajustes, bajar los costos y ser más eficientes”.

Pero ahí se atoran las cosas porque la industria aseguradora sólo pide bajar precios de medicamentos sin aceptar el aumento de costo en servicio, y en ese esquema la industria hospitalaria no subsiste.

Javier Potes expone que si llegaran a un acuerdo donde participen hospitales, aseguradoras, médicos y proveedores, se lograría un cambio radical para ir hacia modelos exitosos en otros países donde hay amplia cobertura privada y funciona bien como es el caso de Chile, Argentina y Colombia donde los hospitales privados tienen precios más bajos y operan con 100% de ocupación.

maribel.coronel@eleconomista.mx