Los estragos en el campo mexicano y específicamente en el desabasto de maíz llegarán a su punto más álgido en el segundo trimestre del año, de acuerdo con especialistas de la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh), consultados por El Economista.

Advierten que aunque la sequía cobró factura en el norte en la producción del grano básico, las heladas de septiembre vinieron a diezmar casi la totalidad de las cosechas de los estados de México, Hidalgo, Puebla y Tlaxcala.

Estas heladas -explican- aún no han encontrado un eco en la opinión pública como lo ha hecho la sequía norteña y del Bajío, pero a medida que avance el año, se tendrá que importar maíz ante la casi nula producción en estos estados, lo que se suma a las pérdidas en Sinaloa por la falta de agua.

Perdieron 90% de su producción

El Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de la Secretaría de Agricultura informa que los cuatro estados del centro del país representan alrededor de 15% de la producción de maíz a nivel nacional.

De acuerdo con Franco Gerón Xavier, profesor investigador de la UACh, el país se situará en una emergencia en el abasto del grano a más tardar en el segundo trimestre del año, ya que en estas entidades no se ha producido absolutamente nada de maíz.

Por su parte, Manrrubio Muñoz, investigador del Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial de la UACh, dijo que la pérdida en los cuatro estados alcanzó a 90% de los 3 millones 390,000 toneladas que producen anualmente en promedio; es decir, que el faltante será de 3 millones 15,000 toneladas.

Gerón Xavier detalla que en las entidades mencionadas se habían registrado precipitaciones antes de septiembre, por lo que los productores sembraron e incluso contrataron créditos para sacar el mayor provecho de la merma en la producción de maíz en sus pares del norte; sin embargo, las heladas los sorprendieron matando a todos los cultivos, dejando a los agricultores endeudados y sin medios para subsistir.

Sexenio de pesadilla para el maíz

En lo que va del sexenio, 12 han reducido su producción de maíz grano en porcentajes mayores a 5%, según consta al comparar cifras del 2006 al 2010 recabadas por el SIAP. No obstante, la producción total del país muestra una tendencia positiva al pasar de 21 millones 893,209 toneladas en el 2006, a 23 millones 301,878 toneladas.

Así, Baja California Sur muestra en los últimos cinco años una reducción productiva de 35%; Zacatecas, -28%; Durango, -27% y Tamaulipas, -21%, encabezando la lista de entidades que han ido a la baja en cuanto a maíz para consumo humano cosechado; todas ellas azotadas por la intensa sequía que prevalece en el norte del país.

Del lado opuesto están Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Querétaro, los cuales ostentan crecimientos de 79, 72, 57, y 49%, respectivamente, en sus cosechas.

Importación, la salida

Esta tendencia a la baja en la producción del grano, sumada a la coyuntura extraordinaria con heladas y sequía, acentuará la importación de maíz en el 2012, añaden tanto Manrrubio Muñoz, como Fausto Inzunza, también académico de la universidad.

Este último comenta que incluso se podría alcanzar una dependencia de más de 60% en la importación de maíz, como la que ya se tiene en el caso del arroz o el trigo, productos consumidos en México que en su mayoría son de origen extranjero. Este maíz transnacional, explica, cuesta alrededor de 20% más que el cosechado en la República.

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