La guerra en Ucrania está produciendo alarmantes efectos en cascada en una economía mundial ya golpeada por el Covid-19 y el cambio climático, con impactos particularmente dramáticos en los países en desarrollo, alertó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Proyecciones recientes de la UNCTAD estiman que la economía mundial será un punto porcentual completo del crecimiento del PIB más bajo de lo esperado debido a la guerra, que está afectando gravemente a los mercados financieros, energéticos y de alimentos, que ya son escasos.

Como resultado, los precios de las materias primas están alcanzando máximos históricos en todos los ámbitos. El 8 de abril de 2022, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) publicó su tercer índice de precios de alimentos récord consecutivo.

Los precios de los alimentos son 34% más altos que en esta época del año pasado y nunca habían estado tan altos desde que la FAO comenzó a registrarlos.

Del mismo modo, los precios del petróleo crudo han aumentado alrededor de 60%, y los precios del gas y los fertilizantes se han más que duplicado. Ucrania y la Federación Rusa se encuentran entre los graneros del mundo.

Proporcionan alrededor de 30% del trigo y la cebada del mundo, una quinta parte del maíz y más de la mitad del aceite de girasol. La Federación Rusa es el principal exportador mundial de gas natural y el segundo exportador de petróleo. Juntos, los vecinos Bielorrusia y la Federación Rusa también exportan alrededor de una quinta parte de los fertilizantes del mundo.

Las continuas interrupciones en las cadenas de suministro globales y los mercados financieros complican aún más las perspectivas actuales.

Incluso antes de que comenzara la guerra, los costos de flete eran múltiplos de sus promedios históricos, lo que complicaba los esfuerzos de desvío de ruta y aumentaba los precios al consumidor y los costos de importación en todos los ámbitos.

Además, la inflación mundial subió a un máximo de una década, hasta 5.2% el año pasado.

roberto.morales@eleconomista.mx