El plan denominado Back on Track es un esfuerzo que Ferrari emprendió recientemente para examinar el estado de salud de sus trabajadores y detectar si se han infectado con el coronavirus. Con esta acción la marca busca que su fuerza laboral pueda volver a sus actividades lo antes posible y reiniciar su producción.

Back on Track, que recibe a los trabajadores que se inscriben de manera voluntaria, lleva a cabo un análisis de sangre para descartar el contagio de Covid-19. Después del test se les envía una aplicación que los alertará si han estado en contacto cercano con algún compañero que haya sido contagiado.

De esta forma el fabricante italiano de autos deportivos busca darle certeza a sus colaboradores de que el regreso a las líneas de producción y al resto de sus tareas es completamente seguro al permitir únicamente que el personal sano se reintegre a sus actividades.

Ferrari informó que 500 de los 4,000 trabajadores que conforman su fuerza laboral dividida entre las plantas de Maranello y Módena, ya se habían realizado el exámen, agregando que su capacidad es de realizar 800 pruebas por día.

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