De acuerdo con un reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que analizó a más de 30 países en el periodo de enero 2020 a marzo 2021, México fue el país que tuvo cerradas las escuelas por más tiempo que el resto, con una media de 210 días en el nivel preescolar y medio y 264 días en el nivel superior, cuando el promedio fue de 100 días.

Si bien todavía hay instituciones educativas en el país que mantienen sus clases a distancia, en su mayoría ya comenzaron con un regreso parcial a las aulas y se espera que mientras el ritmo de contagios por Covid-19 baje, sean cada vez más los estudiantes que retornen a sus actividades presenciales esenciales para su desarrollo profesional.

Dicha situación ha representado un nuevo reto para los colegios quienes ahora se han tenido que adaptarse a una nueva realidad, empezando con crear nuevas condiciones físicas dentro de las aulas, así como transformar la forma de enseñanza incorporando nuevos elementos.

La Universidad Tecmilenio indica que los cambios que han experimentado los sistemas educativos desde principios del año 2020 han forzado una evolución de las experiencias educativas y un mayor empoderamiento de estudiantes; resultando más exitoso un sistema educativo más flexible.

Un modelo educativo flexible está diseñado para permitir que los estudiantes continúen su empleo o actividades en familia, también, es ideal para aquellos aprendedores que viven lejos de un campus. Una excelente ventaja de este modelo es que los aprendedores logran mantener un equilibrio personal, laboral y estudiantil. Indican que dentro los beneficios que tiene sistema educativo flexible están:

Mayor control de los tiempos. El hecho de no tener que desplazarse todos los días a un mismo espacio físico para realizar los estudios permite que el tiempo se aproveche mejor y lo pueda invertir en reforzar el aprendizaje o en otras actividades de su preferencia.

Mejor manejo del estrés. Los formatos flexibles de la nueva era de la educación fomentan una comunicación más balanceada, bilateral y evoluciona el rol del maestro de ser expositor a ser un facilitador de información. Una mente despejada, aprende mejor.

Autogestión. Un estudiante proactivo puede ver esta oportunidad para desarrollar habilidades de autogestión y llevar un mejor control de recursos y tiempos. Esta habilidad es esencial para la vida laboral en una industria real y es invaluable que se desarrolle desde antes de graduarse.

Balance carrera/estudios. Para personas que estudian y trabajan al mismo tiempo, a veces la única forma de completar sus estudios es con modelos flexibles que les brinden oportunidades de desarrollo que de otra manera no podrían tener.

Evolución de los espacios educativos. Las grandes universidades del mundo han logrado adaptarse a una nueva era educativa, generando espacios profesionalmente diseñados con innovación tecnológica para darle a los estudiantes un recinto muy diferente a un salón de clases tradicional en el cual puede llevar su experiencia educativa al siguiente nivel.

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