La industria establecida y los interesados en convertirse en radiodifusores comprarán las frecuencias que le sean necesarias en la licitación de espectro IFT-8 para estaciones AM/FM que recién concluyó su etapa de consulta pública, refirió el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) ante los comentarios de algunos concesionarios que han solicitado retirar del concurso a aquellas señales con cobertura en localidades donde el mercado no podría soportar nuevos agentes de radio.

El proceso, conocido oficialmente IFT-8, plantea salir al mercado con un total de 319 frecuencias disponibles para crear nuevos conceptos radiofónicos, 234 estaciones para FM y 85 para AM que son resultado de las solicitudes presentadas por la misma industria en los Programas Anuales de Bandas de Frecuencias (PABF) 2016, 2017, 2018 y 2019, y resultado también de aquellas emisoras que recibieron ofertas, pero que no pudieron ser adjudicadas en la licitación IFT-4, de radio comercial.

La IFT-8 culminó su etapa de consulta pública este 23 de septiembre y los comentarios de los concesionarios establecidos acerca de la nueva subasta exhortan al IFT a no disponer más frecuencias por el estado actual de la economía mexicana, la política del gobierno federal en cuanto a la contratación de pauta en los medios electrónicos y porque algunos mercados regionales no soportarían la entrada de nuevos actores.

“Es importante que el IFT conozca la situación de la radio; que vea sus costos y sus ingresos, cómo se afecta a la industria por la reducción de la inversión publicitaria por parte del gobierno federal y cómo está competido el mercado, generando una mayor dificultad para vender y hasta reducciones en tarifas que erosionan la rentabilidad. La licitación a la que piensa convocar el IFT traerán un ingreso económico para el gobierno en el corto plazo, pero el daño que se le hará a la industria de la radio será enorme. Se tenderá a fomentar la presencia de oligopolios, donde los grandes grupos se verán fortalecidos y disminuirá la libre competencia, ya que los medios independientes quedarán sin capacidad de competir contra bloques empresariales cada vez más fuertes”, dijo el representante de Más Pop FM 95.7 MHz, un concesionario en la etapa de consulta pública de la IFT-8.

 

El concesionario explicó que en lo que toca a su región, ésta no cuenta con una industria, comercios o sector primarios fuertes que requiera con extrema necesidad de transmisión de anuncios de productos o servicios por radio, lo que ya hace complicada la venta de pauta para los actores establecidos, por lo que se advierte una presión con la decisión del regulador de colocar otra estación allí.

“Cuando se busca incrementar el número de estaciones de radiodifusión a través de una licitación, pero no se contempla un estudio de viabilidad económica, hecho de manera seria y profesional, se cae en un acto de autoritarismo. Vale la pena analizar lo que ocurre como consecuencia de una licitación: las concesiones existentes pierden valor al incrementarse el número de concesiones que se encuentran en operación. Esto es lógico, al haber más en el mercado, estas disminuyen su valor dado que el ingreso potencial puede disminuir y dejan de ser una especie de recurso escaso dentro del mercado”, escribió el representante de Más Pop FM 95.7 MHz al IFT.

La Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) solicitó a su vez al IFT que amplíe el periodo de consulta pública para que el sector de radiodifusión pueda estudiar la determinación del regulador de colocar esas 319 estaciones a lo largo del país.

 

En respuesta a los interesados que presentaron sus comentarios a la consulta pública a la que convocó el IFT desde el 26 de agosto pasado, el comisionado presidente Gabriel Contreras comentó que el deber del órgano regulador es buscar un uso eficiente del espectro y colocarlo en el mercado, y que sea la misma industria, a través de sus propuestas de compra de emisoras en la etapa de subasta, la que determine si es necesario o no la aparición de nuevas estaciones de radio:

“El proyecto de consulta pública que sacó el IFT tiene el propósito de llevar a licitación lo que ya se le dijo al mismo IFT en cada uno de los programas de bandas que salieron en los últimos años, que hay apetito en el mercado. Ningún regulador puede reservarse arbitrariamente un insumo para competir”, dijo Gabriel Contreras luego de participar en la Convención Canieti 2019.

“En eso consiste la siguiente licitación, que hoy está en consulta pública. La consulta pública es para pedir información de todos los interesados y con base en ella y los análisis propios, tomar las mejores determinaciones. Esto implica que el IFT va a actuar cumpliendo con lo que dice la Constitución: administrando de forma eficiente el espectro radioeléctrico y poniendo a disposición del mercado un insumo que el propio mercado ha demandado consistentemente año con año”, comentó Contreras.

Luego de 20 días hábiles en los que la industria y demás interesados expresaron sus opiniones sobre esta licitación, en la etapa de consulta pública, el regulador procederá a determinar la fecha oficial para el arranque de la IFT-8 y se espera que los montos de contraprestación de ese proceso tomen de referencia lo mínimo y lo máximo pagado por frecuencias en la IFT-4, también de radio, y las recientes operaciones entre concesionarios establecidos sobre el cambio de manos de, por ejemplo, el Sistema Radiópolis, Imagen Telecomunicaciones y XFM, entre otros.

 

kg