En materia de empleo, el inicio del sexenio sigue mostrando señales de alerta. En marzo, a la mayor debilidad en la creación de puestos de trabajo formal se sumó un repunte en el desempleo, cuya tasa fue de 3.56% de la población económicamente activa (PEA), su nivel más alto en 27 meses, y la precarización laboral se afianza en niveles nunca vistos, con una tasa de condiciones críticas de ocupación de 19.5% de la población ocupada, de acuerdo con cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística.

En cuanto a la desocupación, se trata de una tasa de 0.12 puntos más alta respecto de la observada durante el mes previo, y 0.33 puntos mayor a la observada en marzo del 2018. En el caso de la tasa de condiciones críticas de ocupación, que mide a la población ocupada con los salarios más bajos, las jornadas más largas o que podría trabajar más horas pero no lo hace por falta de oportunidades, se trata de un nivel nada menos que 4 puntos porcentuales superior a la observada en marzo del año pasado.

Desde noviembre del 2018, la tasa de condiciones críticas de ocupación se ha mantenido al alza. Entonces se ubicaba en 14.95% de la población ocupada; al mes siguiente se incrementó 15.25%; en enero del 2019 ya se reportó una tasa de 18.05%; en febrero y marzo fue de 19.5 y 19.58%, respectivamente.

“La calidad del empleo se ha visto afectada, entre otras razones, porque empieza a sentirse el estancamiento de la Inversión Extranjera Directa. Lo que menos hay en el país en este momento es confianza”, comentó María Fonseca, directora del Instituto de Familias Empresarias para México y Latam del Tecnológico de Monterrey.

Agregó que “la precariedad y la falta de oportunidades nos tienen atorados, sin una visión estratégica de desarrollo, y así se pasan los días y las semanas sin que se ejecuten de manera contundente los planes de desarrollo”. Al respecto, José Luis de la Cruz sostuvo que este comportamiento refleja tres cosas: “La primera es que se empieza a reflejar la desaceleración económica; hay menor generación de oportunidades laborales. Aunado, hay un problema estructural de precarización en el empleo. Hay bajas remuneraciones y escasas prestaciones laborales y horarios de trabajo incompletos o excesivos”.

Cabe señalar que la tasa de informalidad laboral, que es la proporción de la población ocupada que es laboralmente vulnerable por la naturaleza de la unidad económica para la que trabaja, fue de 57.1% en marzo de este año, cifra inferior a la de un mes antes, y mayor en 0.2 puntos respecto a la de igual mes del 2018. Por lo que respecta a la subocupación —referida al porcentaje de la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual le demanda—, representó 7.1 por ciento. En su comparación anual, esta tasa fue menor a la del mismo mes del 2018, que se ubicó en 7.2 por ciento.

En tanto, los estados que reportaron el mayor desempleo fueron Tabasco con 7.4%; Ciudad de México, 4.8%; Durango, 4.6%, y Estado de México con 4.3 por ciento.

Cabe señalar que la población que se encuentra desempleada, 82.2%, cuenta con el mayor nivel de instrucción; mientras que 17.2% de los desocupados no contaba con estudios completos de secundaria.

Inauguran semana de la seguridad social

Combatiremos la precarización laboral: STPS

La secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, dijo que es urgente combatir la precarización en materia laboral, y para ello deben participar la academia, sociedad civil, organizaciones internacionales y gobiernos locales, para trazar directrices que permitan construir un país en el que tener un trabajo decente sea una realidad y así cimentar bases de un crecimiento que traiga desarrollo y dignidad humana.

Durante la inauguración de la Semana de la Seguridad Social, Construyendo hoy el Futuro de la Seguridad Social, que se llevó a cabo en el Auditorio de la Biblioteca Vasconcelos, Alcalde Luján sostuvo que “en México, durante las últimas décadas, el empleo se ha precarizado, el salario ha caído, pero al mismo tiempo las jornadas laborales se han extendido y la inestabilidad laboral creció”. Dijo que en el país más de la mitad de la fuerza laboral está en la informalidad y no tienen acceso a la seguridad social, por lo que celebró que la Semana de la Seguridad Social se tome en serio y se escuchen voces de profesionistas, académicos, gente que ha vivido y entendido todos estos temas para generar salidas.

Añadió que la reforma laboral, que se discute está en el Senado de la República, se pretende mejorar la seguridad social, el fortalecimiento de relaciones laborales y que haya diálogos auténticos que permitan ir aumentando los salarios y las condiciones de trabajo. Al respecto, la directora de la Oficina para México y Cuba de la Organización Internacional del Trabajo, Gerardina González Marroquín, señaló que la seguridad social es y debe ser construida continuamente a través de un esfuerzo tripartito de los empleadores, de los trabajadores y del gobierno, para así lograr el mejoramiento y el avance del trabajo decente.

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