Con la certeza de que la atención directa a los clientes es fundamental, la marca de artículos deportivos Decathlon, de origen francés, ya tiene abiertas sus 12 tiendas en México y, por la pandemia, se tuvo que aplazar la apertura de dos más para este año, una de ellas en Puebla, donde su principal “promotor” serán sus bicicletas Btwin (se planea que una empresa que ofrece el servicio de renta pública las utilice).

“Nuestros planes de crecimiento siguen pie porque es un mercado que nos interesa y hay que tomarse el tiempo necesario. El sentido de empresa no es un sprint, es un maratón y en eso estamos junto con nuestros colaboradores”, comentó su director Comercial, Yoann Romano.

Las reaperturas se han realizado de acuerdo con las indicaciones y protocolos sanitarios de las entidades donde están ubicadas (Ciudad de México, Yucatán, Monterrey, Aguascalientes y Querétaro, entre otras).

A pesar de la importancia de las tiendas físicas en México (donde se ofertan unos 5,000 productos para 65 deportes de sus 65 marcas propias), durante los primeros meses de la pandemia, al igual que otros sectores, se vieron sorprendidos por las ventas en línea.

Por la estacionalidad, antes de febrero del año pasado, los productos más vendidos fueron la ropa de montaña, productos para fútbol (zapatos, balones, playeras) y natación. Posteriormente, en pleno confinamiento, los artículos para el deporte en casas fueron los más buscados (tapetes para yoga, mancuernas, discos de fundición para pesas o ropa deportiva), lo que se enviaba a domicilio.

“Fue un incremento notable en la demanda de productos que sustituyeron a los gimnasios, sobre todo de los que no debes probar en tienda. La compra en línea fue interesante. Me sorprendió que en tres meses de contingencia se haya vendido el stock de 12 meses para artículos de fitness y de seis meses de bicicletas. Lo segundo por la necesidad de transporte seguro”, detalló el directivo.

El tema de las entregas fue resuelto con la experiencia en logística que ha logrado Decathlon a nivel mundial (1,500 tiendas), además de que ya se habían hecho previsiones de lo que había sucedido en tiendas de Europa y Asia.

Otro factor relevante en su modelo de negocio es que sus marcas propias (como Quechua para el segmento de montaña) se complementan en cada país con otras comerciales (Wilson en cuestiones de tenis o GNC de suplementos nutricionales).

“Tenemos la suerte de contar con una gran red de colaboradores a nivel mundial que nos ayudan en temas de aduanas, logística... Si dependiéramos de externos sería más difícil. Somos decathlonianos todos”, refirió Romano.

Actualmente, la marca está en proceso de ver los frutos de los varios meses de capacitación que realizaron entre sus cerca de 500 colaboradores que son los reales promotores ante el cliente final. A ellos se les inculca en el día a día, que ir a trabajar a las tiendas es un placer.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx