En 2017 se logró que la productividad laboral fuera del 12.8% en el sector primario, en comparación con la observada en 2012, informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Esto significa más producción y mejores ingresos para los productores del campo agrícola, como resultado de la nueva visión en las políticas públicas dirigidas a ese sector, apuntó la dependencia en un comunicado. 

Bajo esta premisa de política incluyente y la transición de subsidios por incentivos productivos, indicó que se estableció una estrategia de atención a los pequeños productores del sector rural con apoyos directos a la población y a sus actividades agropecuarias y pesqueras.

La dependencia federal precisó que el objetivo se centró en las Unidades Económicas Rurales (UER), conformadas por pequeños productores, a fin de incrementar la producción de alimentos al aplicar criterios de productividad, rentabilidad y sustentabilidad de los recursos en los estratos de menor desarrollo relativo de zonas rurales y periurbanas.

Con esas acciones, afirmó, se busca fomentar el arraigo de los jóvenes en sus comunidades y aumentar la producción agropecuaria, acuícola y pesquera, a través del apoyo e incentivos a pequeños productores, sobre todo mujeres emprendedoras, con servicios de extensionismo, innovación y capacitación.

Además, a partir de la promulgación de la reforma financiera en enero de 2014, la Sagarpa impulsó el crédito en condiciones favorables para los agentes del sector agroalimentario que fomenten la productividad y generación de valor de las unidades de económicas de dicho sector.