Avances del proyecto anunciado por el gobierno federal de sostener un sistema aeroportuario en donde interactúen el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), el de Toluca y Santa Lucía obtenidos por A21, revelaron que el control nodal del tráfico aéreo para la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) será trasladado a la base aérea militar.

Actualmente el Centro de Control de Área se encuentra ubicado en la T2 del AICM y atiende todas las operaciones ubicadas en un espacio aéreo de entre 20,000 y 60,000 pies de altura. El traslado a Santa Lucía representa una migración completa de actividades para los controladores, es por ello que el Sindicato Nacional de Controladores de Tráfico Aéreo (Sinacta) señaló que requerirán de al menos 60 controladores adicionales, y la necesidad del desarrollo de viviendas, escuelas y vías generales de comunicación para que el gremio y sus familias puedan a su vez restablecer sus vidas alrededor de la base militar.

“Cada una de las estaciones de tráfico aéreo de los tres aeropuertos requerirá más personal. Calculamos que se necesitan al menos 60 plazas nuevas para abastecer el servicio”, reveló José Alfredo Covarrubias, secretario general de Sinacta.

En el país existen cuatro centros de control de área: Ciudad de México, Monterrey, Mazatlán y Mérida. Siendo el primero el más grande de todos, con 340 controladores al frente, y de ellos, 280 operan en la torre de control del AICM.

“Ahora las aeronaves tendrán muchos cruces y habrá que implementar gran cantidad de procedimientos nuevos. Los controladores se someterán a capacitaciones para aprenderlos y hacer de las operaciones algo seguro”, expresó Covarrubias.

El gobierno de Andrés Manuel prometió que este sistema terciario de aeropuertos estaría listo en tres años: según los mismos avances del proyecto, el plan se llevará a cabo en dos fases; la primera, de un año, se centrará en la reestructuración del espacio aéreo con el fin de eficientar el uso del AICM y Toluca. Una vez terminado esto, los dos años siguientes serán dedicados a sumar Santa Lucía a la ecuación.

Expertos consultados explicaron la complejidad de aterrizar en aeropuertos rodeados con la orografía de la ZMVM: actualmente, las aeronaves que llegan a la Ciudad de México planean sobrevolando el área cercana a Santa Lucía, se colocan para aterrizar haciendo un viraje a la altura del World Trade Center y finalmente tocan tierra en el AICM.

La zona de la Marquesa representa un obstáculo para la terminal de Toluca; el Ajusco, los cerros de Tres Marías y los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl para la terminal capitalina, y la sierra de Guadalupe para Santa Lucía.

“Las condiciones actuales del espacio aéreo mexicano representan ya un desafío como para convertir esta alternativa en una solución a la saturación de nuestros cielos”, declaró Rubén Liverant, experto en espacio aéreo, presidente de la Comisión de Honor y Justicia del Colegio de Pilotos Aviadores.

El especialista explica que en una reestructuración de espacio aéreo el primer desafío a resolver es por dónde van a hacer las aproximaciones.