El principal consorcio que realizó las obras de ampliación del Canal de Panamá mantiene reclamos por más de 5,600 millones de dólares, cifra superior al costo global de la obra, informó el administrador de la ruta, Jorge Quijano.

Detalló que, un año después de concluidas las obras, "quedan 5,685 millones [de dólares] por resolver" en reclamos del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC).

"Esto es un proceso que va a largo plazo y no pensamos que se va a resolver antes del 2021 o 2022", añadió Quijano durante un encuentro con periodistas.

El costo global del proyecto supera en al menos 200 millones de dólares el cálculo inicial de 5,250 millones de dólares, y su evaluación final es incierta.

GUPC, integrado por la española Sacyr, la italiana Salini Impregilio, la belga Jan De Nul y la panameña CUSA, fue el principal contratista de la obra.

GUPC fue el encargado del diseño y construcción de las nuevas esclusas del Canal, con un contrato superior a 3,200 millones de dólares.

Las obras fueron inauguradas el 26 de junio del 2016, casi dos años más tarde de lo previsto y después de un calvario de disputas entre GUPC y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

La ACP acusó al consorcio de no utilizar el cemento exigido en el contrato y GUPC llegó a parar los trabajos temporalmente por falta de flujo de caja y reclamos por sobrecostos.

La aparición de fisuras por donde se filtraba el agua en una de las nuevas esclusas también provocó atrasos.

GUPC ha realizado reclamos, que se encuentran en las diferentes instancias establecidas por el contrato, superiores a 6,000 millones de dólares, de los cuales quedan por resolver 5,685 millones de dólares, según Quijano.

"El único contratista con el que queda algo pendiente es con GUPC, todos los otros contratos han sido resueltos", manifestó Quijano.

"Son muy pocos los reclamos que hemos perdido", añadió.