El nivel de confianza empresarial el los sectores económicos de la construcción, el comercio y la manufactura registraron contracciones pronunciadas durante marzo del 2020 en línea con la contingencia sanitaria generada por el Covid-19

En sólo un mes, de febrero a marzo, los empresarios recortaron de manera importante su confianza en la economía nacional y de sus empresas. La contracción más profunda se registró en el comercio: la confianza empresarial cayó 8.5%; en la industria manufacturera cayó 8.4% y en la industria constructora la caída fue de 4.6% de acuerdo con cifras de la Encuesta Mensual de Opinión Empresarial del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

En los tres sectores el Indicador de Confianza Empresarial (ICC) se ubicó por debajo del umbral de los 50 puntos. Desde inicios de 2017 no se registraban niveles tan bajos de confianza empresarial en las industrias de la manufactura y la construcción. Por su parte, en el sector comercio este resultado representó el mínimo nivel de confianza histórico (desde 2011). 

Los empresarios se mostraron especialmente preocupados por la situación económica actual de México y por la posibilidad de poder realizar inversiones, estos fueron los rubros más castigados durante el primer mes de contingencia sanitaria en el país. 

Como una reacción inmediata los empresarios recortaron de golpe su confianza en los tres sectores; en marzo la confianza de los manufactureros en que exista un momento adecuado para invertir cayó 15.3% en comparación con febrero. Para las empresas comerciales la caída fue de 14.8% y para las constructoras fue de 5.1 por ciento. 

En el rubro que evalúa la confianza de los empresarios en que la situación económica actual del país es mejor que hace un año las caídas fueron de 11.9, 8.6 y 4.9% en los sectores comercio, manufactura y construcción respectivamente. 

Con las proyecciones de corredurías, instituciones financieras y organismos internacionales en México se espera un impacto económico importante; algunas de ellas esperan una contracción económica de hasta 4.5% para este año. 

En línea con la contingencia sanitaria, que comenzó a finales de febrero cuando se registró el primer caso de coronavirus Covid-19 en México, los empresarios redujeron también sus expectativas durante el tercer mes del año.

Manufactureros preocupados por producción y demanda

Los empresarios de la industria manufacturera recortaron de manera pronunciada sus expectativas en cuanto a poder aumentar su nivel de producción, su nivel de exportaciones y la demanda nacional de sus productos. 

De febrero a junio las expectativas en el rubro de la demanda nacional de sus mercancías cayó 8.5 por ciento. En cuanto a la producción y exportación los recortes fueron de 6.9 y 6.8% respectivamente. 

Los rubros en los que se mostraron con mayor optimismo fueron los que evalúan un mejor comportamiento de los precios de sus insumos y sus precios de venta, en estos rubros el incremento en las expectativas fue de 2.8 y 3.2% respectivamente. 

Constructoras no ven recuperación 

En el sector construcción, que ya seguía una tendencia negativa previo a la contingencia sanitaria, las expectativas continúan a la baja. Se registraron recortes en todos los rubros evaluados. 

Las expectativas se recortaron 5.6 y 5.4% respectivamente en los rubros del valor de obras ejecutadas como contratista principal y como subcontratista. También se recortaron en cuanto al total de contratos y personal ocupado con contracciones de 2.1 y 1.9% respectivamente sólo de febrero a marzo. 

Comercio prevé panorama negativo 

Las empresas del sector comercial, uno de los importantes para la economía mexicana, mostraron incertidumbre en cuanto al desarrollo de sus unidades económicas. En marzo recortaron todas sus expectativas en comparación con lo registrado en febrero.

El rubro que más preocupó fue el de las ventas netas que registró una caída de 4.9 por ciento. Las expectativas en cuanto al personal ocupado total cayeron 4.5%, en los ingresos por comisión o consignación 4.0%, en los inventarios la caída fue de 3.9% y en las compras netas esperadas 2.3 por ciento.