El tren interurbano México-Toluca se ha convertido en un proyecto prioritario para el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien desea inaugurarlo antes de que concluya su administración, a pesar de que en el primer semestre de este año se le redujo el 32.5% del presupuesto asignado por medio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT): de 3,000 millones de pesos bajó a 2,024 millones de pesos.

El proyecto, iniciado en el sexenio anterior, tiene un avance total del 90.6%, de acuerdo con el informe sobre la situación económica, las finanzas y la deuda públicas al segundo trimestre del 2020 de la Secretaría de Hacienda.

Hasta junio se han invertido en el tren 70,370.8 millones de pesos, de un costo total de 76,346.8 millones de pesos (en el 2014, cuando se registró el tren ante la autoridad hacendaria el monto era de 21,504.9 millones de pesos, sin considerar estudios complementarios).

El jueves pasado, el presidente de la República reiteró que el proyecto ferroviario está mal hecho y por el avance que tiene no se pudo detener, aunque esperar terminarlo en el 2022. “Les recuerdo que originalmente pensaban que lo iban a terminar con 30,000 millones de pesos. Ya se han ejercido más de 60,000 y todavía se requieren 20,000 para terminarlo. Tenemos ya el presupuesto y ya se están liberando los fondos para que se concluya”, comentó.

Tres días después de ese comentario, el titular de la SCT, Jorge Arganis Díaz Leal, realizó su primer recorrido por la zona de construcción, que implica una extensión de 58 km y que va de Zinacantepec, Estado de México, a Observatorio, Ciudad de México.

Los 20,000 mdp y Caabsa

El recorrido del tren Interurbano México-Toluca está previsto realizarse en 39 minutos y en sus 30 trenes, de cinco vagones cada uno, el transporte tendrá capacidad para trasladar a 230,000 usuarios al día. Originalmente están contempladas dos estaciones terminales y cuatro intermedias, aunque ya se planteó una más en la zona de la Ciudad de México.

De los tres tramos de obra pública, los primeros dos (en el Estado de México), que implican 41 km, llevan un avance físico del 94% y el tramo tres, en la CDMX, se estima lleva el 35-40%, debido a que se han realizado diversos cambios y desde hace un año el contrato firmado con el consorcio encabezado por Grupo Caabsa, estaba suspendido porque la SCT tomó control de este. Ahora se prevé que vuelva a estar a cargo del gobierno local.

En una de las propuestas que hay para retomar la obra, se menciona que hay que considerar como presupuesto adicional 20,009 millones de pesos, para el intercambiador y acceso viales de la estación Santa Fe, la propuesta de la nueva estación Vasco de Quiroga y el puente atirantado para librar la zona del Manantial.

Por su parte, Grupo Caabsa informó que “la construcción del tren ha sido desafiante técnica y operativamente. Ahora se tiene un avance de 58% en la estructura del tramo tres, porque desde hace varios meses, la compañía adelantó en la construcción de estructuras metálicas para los puentes y estaciones que incluye el proyecto”.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx