El valor del comercio mundial registró un crecimiento interanual de 24% en el tercer trimestre de 2021, informó este martes la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD),

También fue significativamente más alto que los niveles anteriores a la pandemia de Covid-19, con un aumento de alrededor de 13% en relación con el tercer trimestre de 2019.

Valorado en alrededor de 5.6 billones de dólares, el comercio mundial de bienes estableció un nuevo récord histórico en el tercer trimestre de 2021. Por su parte, el comercio de servicios se situó en alrededor de 1.5 billones de dólares.

Mientras que el crecimiento intertrimestral del comercio de bienes fue de alrededor de 0.7%, el de los servicios fue de 2.5 por ciento.

De acuerdo con las proyecciones de la UNCTAD, tanto la tendencia de un crecimiento más lento para el comercio de bienes como una tendencia más positiva para los servicios probablemente continuarán en el cuarto trimestre de 2021.

La UNCTAD espera que el comercio de bienes se mantenga constante en alrededor de 5.6 billones de dólares en el cuarto trimestre de 2021, mientras que es probable que el comercio de servicios continúe recuperándose lentamente.

En general, 2021 será un año fuerte para el comercio internacional. En 2021, se espera que el valor del comercio mundial de bienes y servicios aumente en unos 5.2 billones de dólares en relación con 2020, y en unos 2.8 billones de dólares en relación con 2019, el equivalente a un aumento de alrededor de 23 y 11%, respectivamente.

Así, se prevé que el comercio de bienes alcanzará un nivel récord de 22 billones de dólares en 2021.

A su vez, el comercio de servicios debería valorarse en unos 6 billones de dólares en 2021, todavía ligeramente por debajo de su nivel prepandémico.

El comercio en algunos sectores importantes mostró signos de debilidad en 2021 debido a la escasez de semiconductores.

Desde el inicio de la pandemia de Covid-19, la industria de los semiconductores se ha enfrentado a vientos en contra debido a los aumentos inesperados de la demanda y las persistentes limitaciones de la oferta.

Ya la escasez de semiconductores ha afectado a muchas industrias, en particular al sector de la automoción. Si persiste, esta escasez podría seguir afectando negativamente la producción y el comercio en muchos sectores manufactureros.

La recuperación de 2021 ha estado marcada por cambios grandes e impredecibles en la demanda, que han resultado en un mayor estrés en las cadenas de suministro.

Las interrupciones logísticas y los altos precios del combustible han contribuido aún más a la escasez de suministro y al aumento de los costos de envío.

En particular, añadió la UNCTAD, los retrasos en los principales centros de la cadena de suministro que han caracterizado la mayor parte de 2021 podrían continuar en 2022 y, por lo tanto, afectar negativamente al comercio y remodelar los flujos comerciales en todo el mundo.

roberto.morales@eleconomista.m