La empresa Codere, empresa española que se encuentra en preconcurso de acreedores desde el 2 de enero y que tiene operaciones en el negocio del juego en la Argentina, sigue intentando evitar el default y ahora acercó a sus acreedores tres nuevas propuestas.

Después de rechazar la propuesta de los bonistas por considerar que exigía a los consejeros cometer fraude de ley y que resultaba discriminatoria con los minoritarios, ahora estaría dispuesta a aceptar otras alternativas. Así lo informó ayer la propia empresa como hecho relevante ante las autoridades bursátiles españolas.

La primera de las alternativas, designada con el nombre de Cupón Cero o Moratoria de Intereses, plantea aplazar el pago de los intereses durante tres años y si los bonos no se redimen al vencimiento establecido, se convierten en nuevas acciones emitidas al precio que fije un tercero.

La emisión de bonos actuales se sustituiría por una de 985 millones de euros con vencimiento en cuatro años y la posibilidad de prórroga otros dos.

La segunda variante reparte el control de la empresa entre los accionistas mayoritarios (30%) y los bonistas, que ostentarían el 70% del capital, una parte controlada directamente por los bonistas y otra en régimen de join venture con la familia Martínez Sampedro.

La última propuesta implica un cambio en el capital en el que el 20% se asignaría a los bonistas y el 80% a los accionistas con una consideración especial para los minoritarios.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica